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Fase de Elaboración

La Fase de elaboración: Se trata del momento del proceso de producción que marca la frontera entre información e inteligencia, pues al término de esta etapa se cuenta con productos de inteligencia preparados para ser comunicados. La elaboración consiste en la realización de una secuencia de actividades: la evaluación de la fiabilidad, la credibilidad y la pertinencia de la información disponible; la integración de la información procedente de múltiples fuentes y su armonización con material informativo relevante ya existente; y el análisis y la interpretación de toda esa información por los analistas.

1. Evaluación e integración:
La evaluación tiene como fin filtrar la información que se debe desechar por poco fiable, inexacta o falta de rigor, con el fin de evitar un análisis y una interpretación erróneos de los hechos sobre los que trata. Todo servicio de inteligencia utiliza un sistema propio de evaluación. Por ejemplo, la fiabilidad de una fuente se puede calificar con una de estas letras: A fiable, B en general fiable, C bastante fiable, D no siempre fiable, E poco segura y F fiabilidad no evaluable. Y la credibilidad del contenido se puede indicar con un número de esta escala: 1 confirmado, 2 probable, 3 posible, 4 dudoso, 5 improbable y 6 exactitud no evaluable. De este modo, cuando se evalúa una información se marca con una pareja de caracteres de las dos escalas: así, C4 significa que la información procede de una fuente bastante fiable pero que la certidumbre de su contenido es dudosa.

La evaluación de la información no es realizada únicamente por los analistas. En primer término la información ha sido evaluada por el miembro del servicio que mantiene la relación directa con la fuente; en segundo lugar, como ya se ha indicado, el organismo responsable de la obtención ha realizado un preanálisis; y sólo en tercer lugar la información es evaluada por los analistas que la reciben, tomando en consideración esas evaluaciones previas.

Posteriormente se produce la integración o reunión de información procedente de diversas fuentes y de otros productos de inteligencia en un conjunto coherente, para el cotejo o comparación de su contenido, de acuerdo con la experiencia y la lógica.

2. Análisis e interpretación:
El análisis y la interpretación de la información evaluada e integrada conforman uno de los principales momentos de la producción de inteligencia. Por analizar se entiende en el lenguaje común examinar y diseccionar una realidad determinada para descubrir y entender su composición y su funcionamiento; e interpretar remite a explicar y comprender porque esa realidad es y actúa de un modo y no de otro. Analizar e interpretar son dos complejas actividades intelectuales dependientes una de la otra y de difícil separación: una interpretación correcta sólo se puede fundar en un previo conocimiento de la estructura y los rasgos de lo que se intenta comprender; y un análisis nos parece incompleto si no se acompaña de un desvelamiento de las claves explicativas de la naturaleza y del comportamiento de lo analizado.

El análisis procede a un examen sistemático de la información disponible sobre el acontecimiento, el fenómeno o la situación que son objeto de un proceso de inteligencia, para averiguar los rasgos de este objetivo y comprender su complejidad en sus contextos de aparición y de actuación con el fin de poder despejar la incertidumbre que existe sobre su presente y sobre su evolución en el futuro. El análisis busca iluminar el conocimiento sobre un asunto mediante la descomposición de un todo en sus diversas partes, elementos y hechos más significativos, el establecimiento de relaciones, la identificación y medición del peso de las variables presentes, el descubrimiento de las causas y de los intereses involucrados, la fijación de factores explicativos y la realización de inferencias (inductivas y deductivas) para facilitar su estudio y proceder a la realización de una síntesis que aporte una mejor explicación y comprensión del objeto observado.

 

Fase de Obtención

La fase siguiente a la planificación es la de obtención. Su fin es identificar, seleccionar y adquirir toda información pertinente sobre el objetivo marcado que pueda alcanzarse, con objeto de proporcionar a los gestores de la fase siguiente, la de elaboración, material informativo de calidad para realizar su análisis. Se intenta utilizar todos los procedimientos, medios y recursos adecuados, disponibles y permitidos, muchos de ellos exclusivos de cada servicio, para obtener información relevante capaz de satisfacer la necesidad de inteligencia. Además, la información colectada se procesa convenientemente mediante su validación, control y organización, de acuerdo con la especificidad de cada tipo de información, con objeto de poder incorporarla y conservarla dentro del conjunto estructurado de información ya existente y permitir su posterior recuperación y acceso. Y si es necesario, el procesamiento incluye también tareas de desencriptación, desciframiento y traducción. Las características y los modos de obtención y de explotación de las fuentes abiertas, humanas y técnicas que se emplean y algunas de las tecnologías asociadas, ya han sido descritas más arriba en los dos capítulos anteriores.

En la actualidad se ha impuesto el modelo de multinteligencia (multi-int), que basado en la no aceptación de una única autoridad informativa considera técnicamente superior la producción de inteligencia mediante el empleo, la integración y el análisis de datos e informaciones procedentes de todo tipo de fuente y haciendo uso de todas las tecnologías disponibles (Isaacson y O’Connell, 2002). Es lo que se conoce como la fusión de todas las fuentes. Esto deja fuera de lugar la pertinencia de los recurrentes debates sobre la prioridad o la superioridad de uno u otro tipo de fuente: lo que hay son fuentes más apropiadas e informaciones más valiosas que otras para cada objetivo de inteligencia. Asimismo, disponer de una extensa cantidad de información no significa necesariamente poseer una cantidad similar de inteligencia, ya que para que la información pueda transformarse en inteligencia es necesario que los analistas apliquen su conocimiento para su validación y comprensión. En este sentido, la variedad y la múltiple procedencia de la información son valores positivos, ya que ayudan, por una parte, a descubrir y comprender el carácter multidimensional de la realidad analizada; y, por otra, a cotejar datos, contrastar informaciones y verificar estimaciones provisionales. Los datos de fuentes diferentes son más valiosos cuando son usados juntos, ya que su combinación produce un efecto de sinergia que consolida las conclusiones y aumenta la confianza del analista en éstas (Clark, 2004: 110). Además, la integración de fuentes es necesaria porque no existe ningún método de recolección de información completo y perfecto. El trabajo de inteligencia se asemeja a la composición de un rompecabezas donde cada tipo de fuente aporta unas piezas, con la esperanza de que su sinergia proporcione una comprensión mayor de la realidad investigada (Johnson y Wirtz, 2004: 46). Por consiguiente, se ha convertido en un presupuesto básico de la inteligencia la obligación, siempre que sea posible, de realizar estimaciones con información procedente de más de una fuente, con objeto de producir una inteligencia libre de sesgo (Berkowitz y Goodman, 2000: 22).

Todos los servicios de inteligencia se enfrentan a dos grandes problemas opuestos durante la obtención de información: por una parte, la escasez y la dificultad de lograr información en diversos ámbitos y sobre diversas materias; y, por otra, la sobreabundancia informacional en otras áreas de su interés.

Los órganos de obtención, salvo con datos procedentes de fuentes muy concretas, reproducen el proceso del ciclo de inteligencia a pequeña escala: planifican la adquisición sobre el objetivo que les viene marcado; obtienen los datos u información de acuerdo a los medios que disponen para ello; pueden colaborar con otros órganos de obtención del servicio o incluso con otras agencias nacionales o extranjeras de países amigos o aliados en el uso compartido de datos y el contraste y ampliación de informaciones; procesan y elaboran esa información; y, por último, la comunican al órgano de elaboración. El producto final del órgano de obtención es, generalmente, un producto elaborado que cuenta con un preanálisis con márgenes de fiabilidad y de credibilidad específicos; el cual resulta por estas características de gran utilidad para los analistas del órgano de elaboración. Esta capacidad de preanálisis resulta especialmente importante en el tratamiento de la información que aportan las fuentes humanas a los adquisidores; como también lo es el valor añadido que aporta quien se encuentra desplegado en la zona del objetivo o donde se produce el fenómeno de interés.

Fase de Dirección

La primera de las fases del ciclo de inteligencia es la de dirección. La fase inicial de planificación y dirección recae en los órganos directivos y ejecutivos del servicio de inteligencia. Consiste en establecer los objetivos del servicio a partir de los requerimientos de inteligencia del cliente, estimar los plazos temporales, los recursos necesarios y los costes para su consecución y organizar y gestionar esos recursos.

En el caso de España, las áreas de interés estratégico y los requerimientos de inteligencia generales y prioritarios del Estado se recogen en un documento secreto aprobado anualmente por el Gobierno, denominado Directiva de Inteligencia. Cada año el Centro Nacional de Inteligencia presenta un proyecto o borrador de directiva a la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos de Inteligencia.

La función de planeamiento o planificación es la primera que se desarrolla en la fase de dirección y se inicia en cuanto el Servicio de Inteligencia tiene en su poder el documento en el que el decisor político ha plasmado sus necesidades de inteligencia (Directiva de Inteligencia, en el caso de España

Una vez que el decisor político ha identificado los ámbitos de interés estratégico y de acuerdo con ellos ha formulado sus requerimientos de inteligencia prioritarios, conforme a las normas y costumbres propias de cada Estado, la Dirección del servicio de inteligencia determina los objetivos generales a partir de esos requerimientos. Para fijar los objetivos generales se efectúa un cálculo de amenazas, una ordenación por prioridades, atendiendo a las preferencias de los clientes, y una focalización en lo importante, El servicio también debe tener en cuenta durante este momento de la planificación situaciones imprevistas o motivadas por circunstancias coyunturales, más o menos previsibles, que puedan aparecer con el paso del tiempo; es decir, lo que en el argot del mundo de la inteligencia se denominan “objetivos caídos del cielo” o “estrellas fugaces” cuando unos asuntos requieren una importante atención durante un corto período de tiempo y luego pasan. A continuación, cada uno de los objetivos generales se desmenuza y concreta, a su vez, en objetivos específicos de tipo operacional. Estos objetivos operacionales se recogen en documentos internos de trabajo que permiten distribuir, encomendar y comunicar actividades, tareas y responsabilidades entre los diferentes órganos del servicio; así como establecer prioridades y tiempos de ejecución. El órgano de dirección también se encarga de decidir, presupuestar, asignar y movilizar los medios y recursos humanos y materiales que considera necesarios para el logro de los objetivos, y en particular para la obtención de información. También es de extrema importancia durante este momento fijar las agencias de inteligencia de otros países con las que se colaborará para el logro de cada objetivo y bajo qué condiciones. En el caso español, la ordenación y la operacionalización de la Directiva de Inteligencia que realiza el CNI se denomina Plan Permanente de Inteligencia.

Posteriormente, y de acuerdo con este plan general, se diseña para cada proceso de producción de inteligencia específico un programa propio y singular de obtención de información y de realización de las siguientes actividades del ciclo, que será implementado por aquellos órganos a los que se encomiende en los plazos y las formas que se establezcan. Para su cumplimiento, los órganos receptores de las instrucciones deben habilitar y organizar los medios y recursos necesarios, de acuerdo con lo que les ha sido asignado, y actuar y ser responsables de sus actos conforme a la estructura organizativa y la normativa interna de cada servicio y los límites legales existentes al respecto.

La fase de planificación y dirección, de la que es responsable la Dirección del servicio de inteligencia, se caracteriza por cuatro acciones fundamentales: fijación de los objetivos generales y operacionales a partir de los requerimientos de inteligencia expresados por el órgano político al que sirve el servicio; decisión de qué información se debe recoger y cómo se obtendrá; organización y destino de recursos y medios adecuados para la obtención y el procesamiento de esa información y su conversión en inteligencia; y determinación de las responsabilidades y los procedimientos de dirección y de acción. En esta fase cobran especial relevancia las denominadas funciones directivas, a saber: planificación, motivación, mando, control y coordinación; manteniéndose vigente las cuatro últimas a todo lo largo del ciclo de inteligencia.

El Ciclo de Inteligencia

Se entiende por Ciclo de Inteligencia la secuencia mediante la cual se obtiene información, se transforma en inteligencia y se pone a disposición de los usuarios. El Ciclo de Inteligencia consta de cuatro fases: Dirección, Obtención, Elaboración y Difusión.

Concepto de Inteligencia

La inteligencia consiste en el empleo de la información y el conocimiento más adecuados para atender a una necesidad específica orientada a la toma de decisiones y a la acción por parte de un determinado individuo o grupo. La inteligencia ofrece la posibilidad de un conocimiento muy específico, que toma en consideración el contexto y los objetivos de sus usuarios y que se orienta a resolver sus necesidades, de modo que provee una guía para la acción oportuna, aplicable y útil.

Según el Glosario de Inteligencia editado por el Ministerio de Defensa (2007), la inteligencia como producto puede ser objeto de cinco tipologías: en función de la finalidad, del tipo de necesidad de información que atiende, del tipo de fuente que predomina en su producción, del territorio que cubre y de la materia específica de la que se ocupa. Como estas clasificaciones atienden a diferentes aspectos de la realidad, un producto de inteligencia concreto puede participar de diferentes tipologías.

De acuerdo con su finalidad: la inteligencia puede ser estratégica, táctica, operacional y estimativa o prospectiva:

  1. La inteligencia estratégica contribuye a la definición de los objetivos de una organización y al establecimiento de la política y los planes generales para alcanzar las metas fijadas mediante la comprensión del entorno en que actúa. Para ello, se centra en la identificación y el análisis de los agentes que actúan en ese entorno, los elementos que lo caracterizan y los factores que concurren en su evolución. La inteligencia estratégica presta una atención especial a la vigilancia de la aparición de indicios y la monitorización de la modificación de indicadores de riesgos con el fin de detectar su conversión en amenazas; así como al descubrimiento de todo aquello que pueda significar una oportunidad de éxito para la organización.
  2. La inteligencia táctica tiene como fin contribuir a la planificación y el diseño de las acciones concretas necesarias para la consecución de un objetivo. El término táctico también se emplea para aludir a la inteligencia que se utiliza para tomar una decisión sobre un asunto específico en una situación inmediata o resolver un problema durante una situación de crisis. La inteligencia táctica difiere de la estratégica en su objetivo y la perspectiva que adopta.
  3. La inteligencia operacional se dirige a ayudar a la organización y ejecución de las acciones concretas necesarias para la realización de una misión. Por misión se entiende el cometido que recibe un oficial de inteligencia de lograr un propósito determinado mediante la realización de las acciones apropiadas, por sí solo o al mando de un grupo de agentes o miembros del servicio de inteligencia, contando con los medios y recursos que el servicio pone a su disposición.

De acuerdo con el tipo de necesidad de información a la que atiende: La inteligencia puede ser básica, actual o crítica.

  1. La inteligencia básica tiene por objeto atender a los requerimientos de inteligencia permanentes y generales de la organización. Es necesaria para la elaboración de inteligencia estratégica y estimativa; por tanto, se produce atendiendo a los objetivos estratégicos de la organización. No obstante, el almacén de inteligencia creado también se utiliza para resolver demandas de información concretas que, de modo puntual, pueden surgir durante la producción de inteligencia táctica u operacional. La inteligencia básica se elabora de un modo programado y rutinario. Para su creación predomina el uso de fuentes de información abiertas, generalmente obras de referencia, estados de la cuestión y trabajos de síntesis. Sus productos más típicos son los informes sobre naciones, instituciones, organizaciones y personalidades extranjeras. Los estudios sobre países recogen sus principales caracteres físicos, históricos, sociales, económicos, culturales, políticos y militares, los últimos acontecimientos sobre estos asuntos y un análisis sobre sus recursos, sus capacidades y sus vulnerabilidades, con una especial atención a las cuestiones directamente relacionadas con la seguridad en un sentido amplio.
  2. La inteligencia actual tiene por fin satisfacer los requerimientos de inteligencia puntuales y concretos de una organización. Refleja el estado de una situación o de un acontecimiento en un momento dado y muestra opciones de evolución en el plazo corto. También detecta y advierte sobre indicios de riesgos. Se utiliza principalmente para responder a las demandas de información que surgen durante un proceso de toma de decisiones o durante la planificación y el desarrollo de una misión. La inteligencia actual suele ser la más deseada por los gobernantes, que desean además precisión y certeza en los mensajes. Pero esto es a veces muy difícil de conseguir, ya que el tipo de información sobre el que se sustenta puede ser difícil de obtener, así como de evaluar su fiabilidad y su credibilidad. La inteligencia actual también tiene como fin complementario poner al día los productos elaborados por la inteligencia básica y los análisis realizados por la inteligencia estratégica. Además, la implantación de un eficaz sistema de producción de inteligencia actual tiene el efecto añadido de disminuir las necesidades de información durante la gestión de crisis. Los productos de la inteligencia actual suelen adoptar la forma de informes periódicos, generalmente diarios o semanales, sobre cuestiones de interés general y frecuente; y también la de informes específicos de rápida elaboración, emitidos como respuesta a una demanda sobre una cuestión concreta de actualidad.
  3. La inteligencia crítica es aquella que se produce para satisfacer los requerimientos de inteligencia que surgen durante la gestión de una crisis. Se trata de información puntual que al ser contextualizada con la inteligencia básica y actual permite tomar decisiones con rapidez y acierto.

De acuerdo al tipo de fuente predominante en su producción:  distinguimos entre la inteligencia de fuentes humanas, la de fuentes abiertas y la de fuentes técnicas. La inteligencia humana (HUMINT, acrónimo de human intelligence) es la que se basa en información obtenida o suministrada directamente por personas. La inteligencia abierta (OSINT, open source intelligence) es la que se elabora a partir de información que se obtiene de recursos de información de carácter público. Y la inteligencia técnica (TECHINT, technical intelligence) es la que se produce a partir de la obtención y el procesamiento de información mediante el uso de una determinada tecnología de vigilancia u observación. Como el término inteligencia técnica es genérico, se suelen utilizar nombres más específicos relacionados con la tecnología empleada: inteligencia de señales (SIGINT, signal intelligence), inteligencia de imágenes (IMINT, imagery intelligence), inteligencia de comunicaciones (COMINT, communications intelligence).

De acuerdo con el territorio sobre el que se elabora inteligencia: interior o exterior del Estado al que pertenece el servicio de inteligencia.

  1. La inteligencia interior se ocupa de identificar y seguir la evolución de los riesgos y las amenazas procedentes de grupos que actúan dentro del propio país, con el fin de apoyar el proceso de adopción de medidas preventivas o de neutralización por parte del Gobierno. La inteligencia interior centra su atención en la investigación de las intenciones, las actividades y la capacidad de organizaciones e individuos que tienen o pueden evolucionar hacia objetivos que buscan la desestabilización o la franca agresión del orden político establecido, la comisión de daños contra la población y las infraestructuras críticas o la realización de acciones contrarias a los intereses nacionales.
  2. La inteligencia exterior se dedica a los riesgos y las amenazas a la seguridad nacional procedentes del exterior del país al que pertenece el servicio de inteligencia, con independencia de que sus agentes sean estatales o no.

De acuerdo con  la materia específica a la que pertenece un producto de inteligencia: Es posible incluir en esta clasificación una vasta gama de tipos de inteligencia como la política, económica, tecnológica, militar, social, cultural, para el mantenimiento de la paz, criminal, científica, medioambiental, sanitaria, competitiva, de negocios…

Nota Informativa del CNI Sobre los Atentados del 11 de Marzo de 2004

NOTA INFORMATIVA

Asunto: Atentados terroristas en Madrid.

A continuación se exponen las primeras conclusiones sobre la autoría y consecuencias de la cadena de atentados terroristas ocurridos en Madrid, a la espera de que la investigación policial extraiga datos concretos y concluyentes.

Se considera casi seguro que la organización terrorista ETA es la autora de estos atentados. Lo avalan las siguientes circunstancias:

-ETA tenía intención de hacerse presente en la campaña electoral por medio de la realización de atentados terroristas en Madrid para demostrar su capacidad operativa y por el impacto mediático y propagandístico que consiguen.

-A falta de resultados de los análisis periciales sobre la composición y características de los artefactos, el procedimiento es el que ETA ha empleado en buena parte de las acciones terroristas que ha realizado o intentado en los últimos años. En este sentido, hay que recordar la intención de hacer volar el tren Madrid-Irún las pasadas navidades mediante maletas bomba, así como la confesión de los terroristas detenidos en la madrugada del 29-2-2004 -cuando trasladaban a Madrid una furgoneta bomba con 536 kilos de explosivo-, quienes reconocieron que en las mismas fechas navideñas intentaron diseminar varias mochilas con explosivos en la estación de esquí de Baqueira-Beret.

-La magnitud del atentado, el más terrorífico y sangriento cometido por ETA, significa un importante cambio en la ejecución de las acciones terroristas: el carácter indiscriminado y la no recepción de aviso previo por las FCSE.

-Con este tremendo atentado ETA quiere repetir la estrategia utilizada en el año 1997 con el secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco. En aquellos momentos, la banda terrorista, que también atravesaba una difícil situación aunque menos profunda que la actual, quiso encontrar una salida generando una gran convulsión con el atentado contra el concejal popular. Con el impacto social que aquella ejecución anunciada ocasionó, ETA considera que consiguió sus propósitos, pues dirigentes nacionalistas vascos comenzaron a hablar pocas semanas después con representantes de Herri Batasuna, conversaciones que posibilitaron la firma del Pacto de Lizarra en 1998.

-La precaria situación de ETA y su entramado de apoyo puede explicar que hayan optado por un atentado de esta magnitud. Ni las próximas y multitudinarias manifestaciones de repulsa, ni la difícil situación en que coloca a sus organizaciones afines son un impedimento para que la dirección etarra haya decidido materializar esta acción criminal, persuadida de que pasado poco tiempo serán mayoritarias las voces a favor de una solución dialogada del «conflicto vasco», de modo que puedan conseguir algunas de sus reivindicaciones tradicionales.

-Finalmente, ETA pretende mostrar públicamente y en todas direcciones que sigue siendo un actor a considerar en el futuro político de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra, en contraposición a la política antiterrorista que durante las dos últimas legislaturas ha liderado el Gobierno de España. ETA tiene especial interés en que ambas cosas sean percibidas por los responsables políticos nacionalistas y por su propia militancia.

Por otro lado, con las datos disponibles hasta el momento, no puede afirmarse que alguna organización ligada a la Yihad Internacional pudiera ser responsable de la ejecución de estos atentados. Pese a existir ciertas similitudes en cuanto a los procedimientos utilizados y el objetivo genérico atacado -medios de transporte público- con los realizados por grupos terroristas islámicos radicales, las coincidencias son lógicas en un atentado de esta magnitud.

Asimismo, falta una de las huellas más significativas de este tipo de atentados: el terrorista suicida. La circunstancia de que hoy se cumplan exactamente tres años y medio del 11-S en Estados Unidos no tiene ninguna relevancia o significado para los grupos terroristas islámicos.

Fecha de redacción: 11-3-04

El contenido de esta Nota informativa es para utilización exclusiva del ámbito de competencia de la autoridad u organismo a la que está destinada. La distribución a órganos subordinados, para su más eficaz explotación y de acuerdo con el principio de la necesidad de conocer, debe seguir garantizando la confidencialidad de la información.

Nota Informativa del CNI Sobre el 11M y Allekema Lamari

Como continuación a lo indicado en Nota C/15697/06.11.2003, el CNI considera que el individuo argelino Allekema Lamari, de 39 años de edad y aparejador de profesión, podría ser uno de los altos responsables del planeamiento de los atentados del 11 de marzo en Madrid. Se sospecha, además, que podría tratarse del séptimo individuo que se suicidó en la explosión que tuvo lugar el pasado día 3 de abril en un inmueble de la localidad de Leganés.

2. ANÁLISIS.
En los años 1996 y 1997 se formó en Valencia un grupo integrado por árabes islamistas fanáticos. Entre sus miembros se encontraban Salaheddin Benyaich @ Abu Mugen (Salaheddin Benyaich: Combatiente en los teatros de Chechenia, Bosnia y Afganistán. Condenado a prisión en Marruecos por su relación con los atentados de Casablanca del mes de mayo de 2003); Ailekema Lamari @ Mohamed @ Abdesalam; Saad Hussaine @ el químico (Saad Hussaine @ el químico, era la persona encargada de fabricar los explosivos de manera artesanal. En la actualidad es el jefe de un campo de entrenamiento en Afganistán) y Driss Al Atialah (Driss Al Atialah, se encuentra detenido en Bélgica por su vinculación con el terrorismo islámico). Este grupo nació con la finalidad de «despertar» el sentimiento islamista de Marruecos y su objetivo a medio plazo era preparar atentados desde España, que posteriormente se ejecutarían en Marruecos, en concreto en Casablanca y Fez. Para ello, Salahedain Benyaich, como miembro más relevante del grupo, estableció en Valencia primero y Madrid después, su base logística desde donde viajar a Afganistán, Londres, Bosnia y Turquía.

También viajaba a Marruecos con el propósito de reclutar jóvenes para posteriormente llevarlos a campos de entrenamiento en Afganistán. Era, por tanto, la persona que dirigía y planeaba la formación, adoctrinamiento y entrenamiento de los miembros grupo.

En el año 1996, mientras Abu Muhgen vivía junto con Ailekema Lamari en Valencia, se produjo un intento fallido de atentado en Marruecos. Este hecho, junto con la detención por falsificación documental de Saad Hussaine y su posterior salida de España, así como la detención en abril de 1997, de un grupo de musulmanes por su pertenencia al «Grupo islámico Armado» (GIA) entre los que se encontraba Ailekema Lamari, provocó que este grupo dejara de preparar sus acciones en suelo español.

Ailekema Lamari fue condenado en el año 2001 a 14 años de prisión, pero tras haber cumplido 6 años desde su detención y pendiente de la resolución de un recurso, salió de la prisión de Lama (Pontevedra) en junio de 2002. A su salida fue acogido por Abdelkrim Beghdali (Abdelkrim Beghdali: argelino considerado islamista radical, ha sido Imán de la mezquita Al Fath, de la C/ Buenos Aires de Valencia) en su vivienda de Tavernes de la Valldigna (Valencia).

En septiembre del mismo año dos marroquíes residentes en Madrid, Abduighani Chedadi (Abdennabi Chedadi) (Abdulnabi Chedadi, detenido y puesto en libertad, al igual que su hermano Mohamed, en relación con los atentados del 11-M. Su hermano mayor, Said Chedadi, encarcelado por su relación con la célula de Imad Edwin Barakat Yarkas @ Abu Dahdah. Frente al negocio de los hermanos Chedadi, en la C/ Caravaca 13 de Madrid se compraron las 13 bolsas que se utilizaron para contener el explosivo en los atentados del 11-M) y Driss Chebli (Driss Chebli, cuñado de los Chedadi, actualmente encarcelado en la prisión del Puerto II por su vinculación con la célula de Al Qaida, detenida en noviembre de 2001, liderada por @ Abu Dahdah), acudieron a buscar a Lamari a Valencia con intención de que se desplazara a vivir a Madrid y formara parte de un grupo islamista radical integrado principalmente por marroquíes, entre los que se encontraban, además de los citados, los individuos Mohamed Afalah (Mohamed Afalah, actualmente se encuentra en busca y captura. Compartió piso con Allekema Lamari y actuaba como su conductor en los desplazamientos que realizaban.

Alquiló el piso de Leganés con documentación de Mohamed Belhadj y su vehículo, un Golf rojo, fue visto en las inmediaciones de este inmueble), Abdelmajid Bouchar (Abdelmajid Bouchar, es ei individuo que huyó apenas dos horas antes de que el piso de Leganés explosionara el día 3 de abril. Su pasaporte se encontró entre los escombros) y Mohamed Bouharrat (Mohamed Bouharrat, su fotografía apareció en el piso de Leganés. Acudió junto con Allekema Lamari y Mohamed Afalah a visitar a Driss Chebli a prisión). Tras su salida de la cárcel, Allekema Lamari, ya de por sí frío y muy religioso, presentaba un perfil más fanático. Se mostraba solitario, cauteloso, desconsolado ideológicamente y peligroso. En sus desplazamientos y actividades extremó sus medidas de seguridad, así como dejó de utilizar teléfonos móviles para realizar sus comunicaciones. La radicalización de su carácter y su vida en la clandestinidad se debió a su convicción de haber sido objeto de una trampa por parte del Cuerpo Nacional de Policía, que llevó a su detención en Picassent, en 1997 en el seno de la llamada Operación «África».

Esta radicalización y resentimiento hacia España han hecho que desde su salida de la cárcel su único objetivo sea, según manifestó en sus círculos más cercanos, llevar a cabo en territorio nacional atentados terroristas de enormes dimensiones, con el propósito de causar el mayor número de víctimas posibles.

También comentó la posibilidad de materializar la amenaza llevando a cabo descarrilamientos de trenes o provocando un gran incendio. Su fuerte voluntad y determinación en este sentido se confirmó al conocerse que Allekema Lamari tuvo la posibilidad de abandonar España hace 5 meses, utilizando una documentación falsa, oportunidad que desechó alegando que su existencia tenía un único objetivo, que no cejaría en su empeño y que no regresaría nunca a prisión.

De los datos que se dispone sobre los movimientos y actividades de estos individuos, se sabe que no realizaba ningún trabajo remunerado. Obtenía dinero de robos y atracos a individuos dedicados al mundo de la droga, con lo que aseguraba no ser denunciado. Realizó diversos envíos de dinero a cinco presos argelinos, detenidos junto a él en el año 1997 (Bachir Belhakem, Kouni Soubi, Nourredíne Salim Adoumalou, Mohamed Amine Akli y Abdelkarim Benesmail). Estos envíos fueron interpretados por personas de su entorno como una despedida.

Tras la explosión del piso de Leganés, el día 3 de abril de 2004, se encontraron entre los escombros diversos objetos que relacionaron a Mohamed Afalah, Abdelmajid Bouchar y Mohamed Bouharrat con el grupo que cometió los atentados del 11 de marzo en Madrid.

También encontraron dos cintas de vídeo, grabadas probablemente el 27 de marzo, en las que aparecen tres personas. La situada en el centro realiza la lectura de un fragmento coránico seguido de la amenaza de comisión de nuevos actos terroristas en España condicionada a la retirada de las Fuerzas españolas de Iraq y Afganistán antes del 4 de abril. Por la talla, corpulencia, tono de voz, expresiones y énfasis utilizado en la lectura del comunicado, la persona que se sitúa en el centro de la imagen del vídeo ha sido identificada, con una alta probabilidad, como Allekema Lamari.

CONCLUSIONES.
Se considera de gran interés lograr la identificación del séptimo suicida de Leganés y descartar que pudiera tratarse de Allekema Lamari, ya que sí bien existen indicios suficientes que apuntan hacia esa posibilidad, de no ser así, puede asegurarse que Allekema Lamari dispone de voluntad, determinación y frialdad para, escudándose en motivaciones religiosas, continuar con su venganza particular contra la población y los intereses españoles con la ejecución de nuevos atentados terroristas.

Fecha de redacción: 18.05.2004

Nota Informativa del CNI Sobre Riesgos de Atentados

Nota informativa sobre indicios de actividad terrorista, de 15 de marzo de 2004

“La principal línea de investigación de nuestro Servicio apunta a que los atentados serían atribuibles a un grupo local de personas, con organización todavía rudimentaria, que responden a orientaciones ideológicas de la Jihad Internacional radicados en países de nuestro entorno, preferentemente norteafricanos.

En esta línea, uno de los nombres que se han citado como posible planificador y/o ejecutor de los atentados del 11-M en Madrid, es el de Allekema LAMARI alias «YACINE» o «YASSINE», (fn 10.07.1965). Este individuo fue arrestado en España en 1997 y fue encarcelado por pertenencia al GIA argelino. Pasó seis años en prisión (dos en Alcalá-Meco) y fue excarcelado en junio de 2002. Actualmente se encuentra en búsqueda y captura para cumplir la condena definitiva de más de 14 años por delito de terrorismo.

Podría usar un pasaporte español, real pero con la fotografía sustituida, a nombre de Khaied Ali GHADBAN ALHASSAN, fn 25.03.1962. Suele emplear distintos nombres dependiendo de la ciudad en que se encuentre (Mohamed en Madrid, Yacine/Yassine en Valencia).

Se tiene conocimiento de que un correo de LAMARI es el conocido como Abdulnnabi Chdadi (Abdennabi Chedadi), hermano de Saif CHDADI en prisión, quien a su vez podría tener relación con uno de los detenidos el pasado sábado en relación con los atentados de Madrid. Esta línea operativa está siendo investigada actualmente por este Centro.

LAMARI fue excarcelado en junio de 2002 y según nuestras fuentes juró que los españoles pagarían muy caro su detención. Incluso habría declarado que cometería algún atentado con «incendios o descarrilamientos». Allekema conoce bien las ciudades españolas de Valencia, Tudela. Madrid y Alcalá de Henares. Adopta extremas medidas de seguridad en sus contactos, no usa teléfono móvil y efectúa periódicamente giros de dinero a miembros encarcelados de su red. Se habría financiado con atracos a mano armada.

Actualmente se encuentra en búsqueda y captura al haber sido condenado en firme por los hechos de 1997. Se considera que LAMARI tiene el suficiente liderazgo, grado de fanatismo, motivación y capacidad técnica para la preparación, en todos sus detalles, de atentados como los ocurridos el 11-M. (Sobre él y sus intenciones, así como su fotografía, se remitió Nota Informativa a la Secretaria de Estado de Seguridad y a la Comisaría General de información del CNP el pasado 06.11.2003). Las informaciones que apuntan a la participación de Allekema LAMARi, provienen de Fuentes humanas propias de fiabilidad media-afta, tanto desde dentro como desde fuera de España y son investigadas con intensidad por nuestro Servicio, constituyendo actualmente una de las principales líneas de investigación.

Como consecuencia de lo anterior, se estima que, a corto plazo, es probable la ejecución de nuevos atentados indiscriminados en lugares de grandes concentraciones de personas. Como lugar más probable, las Fuentes han citado la ciudad de Valencia, coincidiendo con la celebración de Las Fallas 2004.

En consecuencia la localización y detención de Ailekema LAMARI se considera de la máxima prioridad y urgencia.

Se adjuntan fotografías de estos individuos.

Fecha de redacción: 15.03.2004

Nota Informativa del CNI sobre Allekema Lamari

Nota informativa sobre las actividades de Allekema Lamari de 6 de noviembre de 2003

Por una fuente sensible, cuya fiabilidad se considera media-alta, se ha sabido que el ciudadano argelino Allekema Lamari -detenido en Valencia en abril de 1997 en el marco de la Operación «África» acusado de pertenencia a grupo armado (GIA) y puesto en libertad el 29.06.02-, habría realizado los días 17 y 20 de octubre pasado cinco (5) giros postales por valor de 150 € cada uno a los siguientes individuos, todos ellos cumpliendo condena actualmente en las cárceles españolas por un delito de pertenencia a banda armada: Nourredine Salim Abdoumalou, Bachir Belhakem, Abdelkrim Bensmail, Mohamed Amine Akli, Souhbi Khouni.

La fuente considera que el hecho de que Allekema realice este tipo de ingreso a favor de los detenidos y se lo comunique a él, puede entenderse como una despedida, bien porque va a abandonar España o bien porque seria inminente una acción violenta por su parte. Por otro lado, no se considera normal que Allekema se desprenda de esta cantidad de dinero a favor de los detenidos, habida cuenta de su precariedad económica. Los giros han podido ser depositados en una oficina de correos cercana a la Plaza de Colón o Plaza de Alonso Martínez, o más precisamente en la C/ Genova, en Madrid.

Se da la circunstancia de que la misma fuente había comunicado a mediados de septiembre la intención de algunos elementos argelinos de cometer algún tipo de atentado en España, posiblemente provocando un incendio forestal de grandes dimensiones sobre algún objetivo rentable (opción descartada al parecer por distintos motivos) o una acción contra algún edificio mediante un vehículo conducido por un «mártir». En este caso, la fuente señaló a Allekema Lamari como uno de los organizadores y posible ejecutor de estas acciones.

Por si fuera de interés para localizar a Allekema, se sabe que a mediados del pasado mes de octubre realizó dos llamadas telefónicas, una desde el número 913788124 (correspondiente al locutorio «Multicom Net» ubicado en la C/ Capitán Blanco Argibay, 47, Madrid) y otras desde el número 915708731 (correspondiente al bar ubicado en la C/ Estébanez Calderón, 7, Madrid). No obstante, desde su salida de la cárcel de Alama (Pontevedra) en junio de 2002 parece ser que estableció su residencia en la zona de Tudela (Navarra). Se comunica esta información por la gravedad que puede suponer la actitud y las actividades de Allekema. Se adjunta fotografía de Allekema Lamari.

Fecha de redacción: 06.11.2003

Nota Informativa del CNI sobre la Evaluación de la Amenaza Terrorista

Nota informativa sobre la evaluación de la amenaza terrorista de origen islámico, de 27 de octubre de 2003:

«1. La visibilidad de España en el mundo árabe se ha incrementado considerablemente en el último año (posición de España en el CSNU sobre la cuestión de Iraq, presencia de las FAS en territorio iraquí, acciones contraterroristas en nuestro país contra células islamistas radicales, celebración en Madrid de la Conferencia de Donantes para Iraq,…).

2. Las reiteradas alusiones a España en m.c.s. árabes (sobre todo en la TV – vía satélite- qatarí Al-Jazeera) y especialmente el reflejo de las operaciones antiterroristas contra células islamistas en nuestro país (de forma muy destacada la detención de Taysir Alouni, periodista de Al-Jazeera), ha provocado en el radicalismo islámico la percepción de que España «hace el trabajo sucio a los americanos» y que «persigue al Islam».

3. Se constata un auge de la presencia de elementos islamistas radicales en España, hasta la fecha dedicados al proselitismo, al reclutamiento y a actividades logísticas, sobre todo ligadas a la pequeña delincuencia. La represión policial marroquí tras los atentados de Casablanca alienta la tendencia al «refugio» en España de islamistas magrebíes.

4. A pesar de realizar tareas de seguridad civil, el despliegue de las FAS españolas en Iraq es mayoritariamente percibido por la sociedades árabes como ocupación militar de un territorio islámico. El Islam radical estima que España se ha alineado con «los enemigos del Islam», y así, la celebración de la Conferencia de Donantes para Iraq en Madrid ha confirmado a aquél, el «alineamiento de España» con esos «enemigos».

5. El último comunicado de Osama Ben Laden, señalaba explícitamente a España como potencial país objetivo de sus ataques terroristas. La amplia difusión del comunicado constituye una referencia a seguir para numerosos elementos y grupos radicales. El incremento de militantes afines a la Jihad Internacional en nuestro territorio es un elemento de riesgo adicional.

6. Las amenazas explícitas a intereses españoles han crecido significativamente en los últimos meses. Aunque muchas de ellas son vagas o no concretas, el conjunto es indicativo de la elevación considerable del nivel de riesgo en territorio nacional y, especialmente, en algunos países de mayoría musulmana.

7. Parece necesario reforzar las medidas de protección en estos ámbitos, contemplando entre ellas las de los vuelos de aviones oficiales a zonas sensibles.

Fecha de redacción: 27.10.2003