Por suerte va a cambiar el sentido del gobierno vasco de cara a solventar aquello de negativo que ha tenido el que el PNV estuviera en el poder 30 años. Positivo por la cultura e identidad vascas sí que ha hecho y mucho el PNV, y por el desarrollo económico e industrial, pero errores de bulto como adjudicar el tratamiento de presos políticos a los presos de una organización criminal a partir de la amnistía de 1977 van a ser corregidos.pagano escribió:Son lógicas esas declaraciones de donde vienen ya que para dos de los partidos políticos del actual gobierno vasco los etarras no son terroristas sino presos políticos (declaraciones tanto del consejero de Justicia como de un alto cargo de la ejecutiva del PNV).
Respecto a las banderas amigo ZULU, no veo positivo, ni muy de lejos, ninguna de las siguientes situaciones en la normalidad vasca:
-que sólo ondeen las ikurriñas.
-que sólo ondeen las españolas.
-que ondeen ambas pero pongamos las españolas de tamaño Antonov, al estilo de la de la Plaza Colón de Madrid, como reafirmando más españolidad aún.
Las banderas son lo que son, enseñas oficiales, representan estados, regiones, comunidades, territorios, pueblos. Para alguna gente representan sentimientos, pero esos también los representan las camisetas de algunos clubes deportivos de igual forma. Existe una legalidad, y se ha de cumplir, y en base a ella, ondean las banderas. Sé lo que me digo cuando afirmo que el PP se estrella en Euskadi por una suerte de cuestiones, pierde votos progresivamente, y sinceramente espero que su actitud no desgaste unas posibilidades de gobierno de un partido constitucionalista que tiene enfrente a unos partidos nacionalistas que actúan como si les hubieran robado algo, porque me encantaría que el lehendakari López pudiera hacer una política tendente a solucionar un problema de violencia perpetrado por una organización criminal con origen euskaldun, de momento, llamando por su nombre a las cosas.
Tristemente, la subida electoral que protagonizó el PP en Euskadi vino a consecuencia de estar en primera línea de objetivos de ETA, especialmente en las personas de los representantes populares más indefensos, con resultado de varios asesinatos entre 1995 y 1998. No obtuvieron precisamente más apoyos electorales por su forma de realizar política en Euskadi, sino por el asesinato vil e injusto de varias personas del PP. Nunca se me olvida esa circunstancia cuando pienso en la política vasca del PP, ni como la ciudadanía vasca rechazó frontalmente a Mayor Oreja como posible lehendakari, por lo que me agradaría mucho que mejorasen su política vasca, que dedicasen sus esfuerzos, ahora que van a poder colaborar mucho, en aquello que mejor saben hacer, que es seguramente mejorar el desarrollo económico. Mejor que le dejen al PSE lo de la justicia social y sociopolítica en todo este oscuro asunto de la existencia de una banda asesina y sus víctimas, y sus amenazados, y en redefinir la dualidad de español y vasco como coherente y natural al País vasco.
Vamos, que no vayamos a joderla ahora que se puede dar el cambio
