Cuando en sociología se analiza el conflicto entre grupos, se observa en ellos tres periodos distinguidos, uno es el de la latencia (tensiones), otro es el del desarrollo (aumento del malestar) y otro es la explosión (donde todo revienta muchas veces sin saber como parar).
En el caso etarra hemos visto que las continuas operaciones antiterroristas, la introducción de topos, los palos que ha dado la Justicia, la unión de los partidos democráticos y el cambio en parte de la sociedad, además de otros muchos factores, han creado unos conflictos internos que hemos podido ver reflejados en muchos de los aparatos o sub-aparatos de la banda, incluso entre líderes, ya sea por un mal reparto de poder, creencia de que se están haciendo mal las cosas o por filtraciones interesadas (aquí ayudan bastante las operaciones psicológicas).
En ETA incluso podemos llegar a ver dos tipos de Conflictos, el llamado funcional y el disfuncional. El primero, manteniendo un nivel adecuado de conflicto, puede generar puntos positivos, como nuevas ideas, soluciones o la detección del problema. Yo creo que este tipo de conflicto se da entre miembros del mismo aparato de la banda y ha causado cambios en la forma de trabajar para dificultar la labor policial y de infiltrados en la organización. A este tipo de conflicto podemos llamarlo estímulo, para hacer las cosas de una mejor forma permitiendo la crítica. El segundo, el disfuncional, es mucho más peligroso para la banda asesina. Aquí veremos fuertes conflictos entre personas (léase Txeroki con Thierry), fuerte distanciamiento en ideas (véase quien controle el dinero en una negociación política contra los que lo necesiten para matar, nuevamente Txeroki con Thierry), lo que sin duda generará altos costes para la organización, y es que los militantes dejarán de estar contentos, habrá falta de motivación y encima se puede dar un fuerte golpe moral a los que estén en primera línea, mientras otros esperan en sus guaridas sin correr más riesgo. Yo creo que este tipo de conflicto en ETA se ha dado entre Aparatos, entre los líderes de los respectivos núcleos, siendo seguidos evidentemente por sus séquitos.
A su vez, este tipo de conflictos dentro de ETA lo podemos organizar en:
- Interpersonales: Yo aquí sitúo los conflictos que se pueden dar entre líderes, ya sea entre Otegi, Thierry o Txeroki. Son entre dos personas, independientemente del grupo al que pertenezcan.
- Intragrupales: Aquí podríamos situar posibles conflictos entre Otegi-Usabiaga o Thierry-Ternera, siempre entre miembros de un mismo grupo.
- Intergrupales: Aquí sitúo los conflictos habidos entre los aparatos políticos o militar, o entre la parte “política” de mano de la Izquierda Aberzale con la parte “militar” de ETA. Aquí prima los roces entre intereses enfrentados.
En los dos últimos subgrupos, intragrupales e intergrupales, podeos ver los siguientes matices:
Interior del aparato:
a) Los miembros cierran filas hacia su líder, se defienden entre ellos y lanzan su ira contra el otro grupo. Es una posición de autodefensa contra el grupo que creen causante de sus desgracias.
b) Luego los activistas del mismo aparato reclamarán un líder, al que normalmente buscan más autocrático, más fuerte y menos contestado por los demás.
c) Se exige mayor lealtad al grupo y a las normas impuestas, no se permiten deserciones
Entre aparatos:
a) Aquí los aparatos se consideran superiores al otro aparato, incluso llegándose a considerar enemigos unos de otros, teniendo la percepción de que unos no siguen la lucha al nivel de los otros, y que las causas de la falta de efectividad tienen que ver con el grupo contrario.
b) Se disminuye la comunicación entre grupos, aquí hay que tener en cuenta que ETA necesita una cierta comunicación, y que si se da esta circunstancia habría que sumarla a las necesarias medidas de seguridad entre bloques y a las dificultades que pone la policía para que entre ellos no exista una comunicación fluida, es decir, nefastos efectos podría tener.
Llegados a este último punto aparecen dos claros contras para los aparatos y en consiguiente para la organización:
-Si uno de los aparatos gana, aumentará la cohesión, pero por otro lado ese matiz de superioridad y de necesidad para la organización (somos indispensables) les hará perder efectividad. Es decir, antes tenían que demostrar algo y tenían ese “ardor guerrero”, ahora está demostrado ¿y para qué arriesgar?
-Los perdedores normalmente niegan la realidad o a aceptarla. Este último caso buscará un cabeza de turco y fomentará un deseo de venganza, ya sea contra el, o contra el aparato en confrontación.
En las noticias de los últimos días hemos podido ver que en ETA ha aparecido algo muy similar a lo que intento explicar:
Por primera vez, ETA admite que tuvo problemas de cohesión interna, "lo cual produjo un desgaste impresionante". El País .
Aquí más que conflictos interpersonales los veo Intragrupales e Intergrupales, es decir, entre un mismo aparato y entre aparatos distintos.
Aquí vemos que aceptan la realidad, salió ganando Txeroki y la línea que podía imponer, ¿quién será el cabeza de turco? Yo creo que el peor parado ha sido Ternera, defenestrado seguramente.La banda considera un error las decisiones que tomó antes de declarar "el alto el fuego", como el cese de los atentados a los cargos electos, así como el de los atentados personales. El País.
Esto puede estar ligado a nuevas ideas dentro de la organización para superar el actual conflicto en el que viven. Hablábamos de conflictos de tipo funcional, en el que un nivel de tensión quizás pueda ser hasta positivo, siempre que no se cruce la línea. En este caso se ha dado un paso de creatividad, ¿quizás buscando al militante de “pura raza”, ese más motivado o comprometido?El dominio del euskera será condición indispensable para ocupar puestos de responsabilidad en el seno de ETA. Otro de los puntos clave del reglamento es la diferenciación que la banda hace entre colaborador y militante. La Razón
Aquí vemos una clara posición de búsqueda de lealtad, de sumisión a las normas, de liderazgo más autocrático……el militante, además de compartir la línea política y someterse a la disciplina de ETA, tiene «el compromiso de trabajar en lo que la organización decida». La Razón
Vemos quizás que ETA, en la búsqueda de una solución al conflicto, ha visto que uno de sus mayores problemas es la entrada de personal nuevo, los cuales no han pasado una buena o rigurosa solución y les ha producido un sinfín de problemas. A nivel de autocrítica a niveles superiores guardan silencio, lo contrario implicaría falta de seguridad.
Hasta aquí el tocho, no muchos palos please


