EEUU exige a España más compromiso en Afganistán si quiere que apoye a Sanz para el Comité Militar de la OTAN
Bush exige a España más tropas en Afganistán para nombrar a Sanz Roldán jefe de la OTAN
PALOMA CERVILLA. MADRID.
El respaldo que obtenga el próximo mes de noviembre el jefe del Estado Mayor de la Defensa, general Félix Sanz Roldán, en su candidatura a presidir el Comité Militar de la Alianza Atlántica será una prueba de fuego para conocer la posición real de España en el contexto internacional y la valoración que Estados Unidos realiza de su papel, con especial énfasis en misiones en zonas de conflicto como Afganistán y Líbano.
A dos meses de la votación en Bruselas, sede de la Alianza Atlántica, comienzan a realizarse movimientos encaminados a valorar si realmente el candidato español es el militar idóneo para estar al frente de un comité al que le corresponde la misión de aprobar los documentos y planes de la OTAN, es decir, el jefe operativo de la organización, un destino de la mayor trascendencia política y militar.
Aunque desde España se quiere hacer ver que Sanz Roldán es el «candidato de Estados Unidos», la realidad es bien distinta, según la valoración realizada a ABC por fuentes de esta organización atlántica. Si bien es cierto que Estados Unidos es la pieza clave en esta elección (de hecho, el comandante supremo para Europa es el general estadounidense John Craddock), no es menos cierto que Washington mira con cierto recelo al general español, no por la personalidad o la valía profesional del mismo, sino por las reticencias que despierta el papel de la España de Zapatero en el orden internacional), con especial énfasis en Afganistán tras la sonada espantada de Irak.
Los americanos no descartan condicionar su apoyo a Félix Sanz Roldán a «un mayor compromiso» de España en la misión que lleva a cabo la OTAN en este país asiático. Esto se traduce, según fuentes de la Alianza, en más tropas y un papel más activo de las mismas sobre el terreno, ahora que los talibanes propagan combates por medio país. El Gobierno se niega a enviar más tropas.
Las fuentes consultadas indican que esta es una de las opciones que se demandan, sobre todo después de que el general norteamericano Dan McNeill, actual comandante de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF), visitara hace unas semanas la sede de la Alianza en Bruselas y reclamara una mayor aportación de soldados. Aunque la evolución militar en las provincias del sur, las más amenazadas por los talibanes, es «bastante buena», la operación requiere refuerzos.
España ya dijo una vez que no el pasado mes de febrero con motivo de la celebración en Sevilla de la cumbre informal de ministros de Defensa de la Unión Europea. En aquella ocasión, a pesar de haberse comprometido, el propio ministro de Defensa, José Antonio Alonso, tuvo que dar marcha atrás y negarse a enviar los más de cien militares que inicialmente estaba previsto que se desplazaran a Afganistán.
Pero ahora la situación es bien distinta, la zona este donde se encuentran las tropas españolas es cada vez más comprometida y aumenta la inseguridad por la mayor presencia de talibanes, que han llegado procedentes del sur de Afganistán, tras la ofensiva americana que los ha desplazado hacia el norte.
En su traslado forzoso hacia la zona española, se han encontrado con menos resistencia, ya que los soldados españoles no pueden entrar en combate directo, tan sólo responder a cualquier agresión que reciban. Además, en esta zona no hay «músculo militar» para hacerles frente, comentan fuentes militares.
Desafío para la OTAN
Todo ello juega en contra de Félix Sanz Roldán, cuya candidatura se ha presentado en el peor momento de la misión en Afganistán, la principal que desarrolla la OTAN y que se ha convertido en el mayor desafío y en el que esta organización se juega su prestigio.
Frente a Sanz Roldán se encuentran sus homólogos italiano y polaco, el almirante Giampaolo di Paola y el general Franciszek Gagor, respectivamente. Este último es el que tiene, en estos momentos, el favor de Estados Unidos, que se muestra muy satisfecho por la aportación de este país en la crisis de Afganistán. Polonia tiene desplazados a 1.075 soldados, frente a los 670 de España. En el caso de Italia, el pasado mes de mayo sí que atendió la petición de la OTAN y envió a Afganistán más hombres y armamentos. Italia, según datos de la ISAF, tiene 2.500 soldados en la zona.
Otro problema al que se enfrenta España es que la alternativa que ofreció a su negativa a enviar más soldados, como fue la de ofrecer soldados para formar al Ejército afgano, está naufragando por falta de efectivos y de financiación para pagar a los afganos que se reclutan. Actualmente, solamente hay 160 asesores y Alemania ha llegado a pensar en retirar los suyos porque nadie más quiere contribuir a una tarea que, según Estados Unidos, necesitaría unos cinco mil.
Enmienda para Sanz
El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, después de retrasar la petición de autorización del Parlamento del envío de 52 militares más para esta misión de formar al Ejército afgano, comparecerá este martes en la Comisión de Defensa para cumplir su compromiso con la OTAN.
Con el objetivo de allanar el camino al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el Partido Socialista ha decidido a última hora introducir una enmienda en la Ley de la Carrera Militar, que se tramita en las Cortes Generales, para permitir que Félix Sanz Roldán siga en activo, en el caso de ser elegido para el cargo.
Según las fuentes consultadas, la OTAN no vería con buenos ojos que presidiera el comité militar de la Alianza un general en la reserva, que sería su destino final una vez que cesara para el cargo, como marca la legislación española.