¿Quién les ha dado el mando de Canarias a Paulino Rivero y a su esposa? ¿Por qué mandan este Archipiélago si no han ganado las elecciones? Ni Coalición Canaria, ni el PSOE, los dos partidos que gobiernan mediante un pacto legal que es posible en virtud de una ley electoral absurda. Un "contubernio" que mantiene en el Poder a los perdedores de las pasadas elecciones autonómicas. Derrotados que, encima, gobiernan mal, porque nunca ha sido tan mala la situación de unas Islas antes llamadas afortunadas y en las que hoy muchas familias deben acudir a diario, avergonzadas -ocultando sus vergüenzas; es decir, en una actitud vergonzante- a los comedores sociales porque de otra forma perecerían de hambre. Cuántos y cuántos canarios deben recurrir a la caridad de familiares y amigos para poder subsistir, mientras el déspota político que nos gobierna, y con él toda su pandilla de ineptos y abusadores políticos, además de traidores al pueblo, viven en la opulencia porque cobran buenos sueldos, disfrutan dietas que no se merecen -porque la labor que realizan es nula- y tienen a las puertas de sus despachos los coches oficiales. En el caso del inepto y déspota mayor (un día más reiteramos que siempre hablamos en términos políticos) hasta se permite la desvergüenza de viajar en helicóptero. Tal vez no quiere que lo vea la gente en un avión de línea regular. ¿Teme que de un momento a otro se produzca una violenta reacción del pueblo contra él? Esta posibilidad, cada vez más cercana, nos disgusta enormemente pues siempre hemos manifestado que el único camino aceptable hacia un fin, aunque sea un objetivo tan importante e irrenunciable para los canarios como es la consecución de su libertad, es el camino del pacifismo.
Sin embargo, y esto también lo hemos dicho muchísimas veces, hasta la paciencia de los canarios -un pueblo con fama de aplatanado- tiene un límite. Y el hambre es muy mala consejera. Una hambruna, porque ya podemos hablar de epidemia, que tratan de mitigar las organizaciones sociales y las religiosas, como Cáritas, con las cajitas de alimentación ya preparadas para los que se acercan hasta las iglesias, ocultándose porque no quieren que los vean, para recoger algo, lo que sea, con lo que poder pasar el día. Esta es la Canarias que nos han traído los socialistas y los falsos nacionalistas de CC. En cualquier país del mundo en el que gobiernen los socialistas o los comunistas se extiende la miseria, porque el socialismo, como dijo el cardenal Pacelli -que fue Papa con el nombre de Pío XII- es un movimiento intrínsecamente perverso. Si al mal político del socialismo le añadimos la desgracia de un falso nacionalismo como el practicado por la inmensa mayoría de quienes tienen responsabilidades en CC, poco puede sorprendernos la caótica situación de este Archipiélago. Qué triste panorama en una tierra que siempre fue la envidia de otros países. El paraíso afortunado en el que siempre se soñó.
¿Cómo es posible que el pueblo siga con una actitud tan imperturbable a pesar de estas calamidades que hoy, una vez más, estamos esbozando? Solo esbozando, porque la realidad es mucho peor que el peor de los escenarios susceptibles de reseñar en un editorial. ¿Cómo es posible esta apatía frente a los desmanes de una pareja de ineptos que fanfarronean para hacerles creer a los incautos que están gobernando, cuando lo único que hacen es reírse de un pueblo del que abusan políticamente sin piedad?
Para abundancia de males, los canarios unimos a la desgracia de estar gobernados por esta pareja a la rumana -él como presidente oficial y ella como zarina en la sombra- la de seguir colonizados por una nación que está en otro continente. Un país que esquilma en beneficio propio los recursos de estas Islas. Mientras los canarios y sus hijos tienen que ponerse en las vergonzosas y vergonzantes colas del hambre, como decíamos antes, los hijos de los españoles están bien alimentados con lo que expolian de estas Islas las oficinas recaudadoras de la metrópoli. Desde que se produjo la sangrienta invasión de estas Islas, los canarios vivimos esclavizados. Antes nos ataban con cadenas y nos llevaban a los mercados europeos para exhibirnos y vendernos como animales, porque no encontraron oro ni especias. Ahora nuestra esclavitud es política y administrativa, pero no por ello ha dejado de ser esclavitud. Estamos regidos por leyes que no son las nuestras, pues han sido dictadas en y para otro continente muy lejano; un continente europeo, cuando Canarias es un país africano. Canarias es un archipiélago situado en las costas de Marruecos; un vecino con el que estamos obligados a llevarnos bien. Estamos de prestado en aguas marroquíes. Por eso Marruecos puede ocuparnos cuando quiera, ya sea por la fuerza o mediante la eficacia de su diplomacia. Depende de la voluntad del Gobierno marroquí, y no de lo que pueda decir un país arruinado y caduco como España, el que pasemos a ser una provincia marroquí. Tendremos -volvemos a repetirlo- mucha autonomía, pero incluso con toda la autonomía posible estaremos bajo la soberanía de Rabat. Seremos, insistimos, una provincia o región autónoma de Marruecos, pero no una nación soberana con su Estado.
No queremos ser españoles ni marroquíes, sino canarios, que es lo que auténticamente somos, pero muchos son los isleños que llevan mucho tiempo preguntándose si no estaríamos mejor con Marruecos que con España. Los marroquíes no son moros; son personas con una educación exquisita y un trato europeo que viven de una manera más decente y civilizada que los esclavistas españoles. Marruecos es un país con leyes justas impartidas por jueces que condenan justamente, aunque alguna vez no haya sido así. En definitiva, aunque los canarios aspiramos al bien irrenunciable de la independencia, la opción marroquí sería, transitoriamente, algo más conveniente que seguir sometidos colonialmente por España.
Estamos en manos de unos políticos indecentes y hasta corruptos. Lo subrayaba hace unos días nuestro colaborador Ramón Moreno Castilla en un artículo titulado "¡Vergonzoso es poco!": "La llamada clase política -dice acertadamente Ramón Moreno- se cree que se lo merece todo (los medios de comunicación en general tienen la culpa por darles tanto pábulo); inclusive, hasta los presidentes de los partidos políticos, cuando no se quieren perpetuar en el cargo, nombran a sus testaferros correspondientes; como es el caso del presidente del Partido Popular en Canarias, José Manuel Soria, y ministro plenipotenciario, que quiere seguir mandando en la persona de un tal Asier Antona, parlamentario popular por La Palma y presidente insular del PP en dicha Isla. O, en su caso, el del nefasto presidente del Gobierno de Canarias, el indocumentado Paulino Rivero Baute, que también quiere presidir Coalición Canaria a partir del congreso que esta formación pseudonacionalista va a celebrar en el próximo mes de junio. ¡¡Fuerte cara dura!! ¡¡Qué cinismo más deleznable!!"
Añade Moreno Castilla "que se vayan despidiendo de todas esas prebendas, porque, a pesar de todo, la independencia de Canarias cada día está más cerca, le pese a quienes le pese". Así es; la independencia llegará y barrerá toda la podredumbre actual. Como nación soberana tendremos nuestros momentos de dificultades, como los tienen todos los países del mundo, pero no viviremos con la miseria actual.
http://www.eldia.es/2012-05-22/ULTIMA/4 ... pareja.htm