En cuanto a lo de que hay gente, en especial líderes políticos que desean un final dialogado de la violencia etarra, y que han desarrollado conversaciones en pro de ello, no puede ser calificado de delito tampoco, es más todos los gobiernos diera igual su color lo han intentado, sólo que como querrían llevarse el éxito para su casa se enfadan cuando otro Gobierno intenta hacer lo mismo. Yo personalmente creo que contra una organización criminal testaruda como lo es ETA, y con gran capacidad de escisión si las opiniones se tensan mucho en su interior la vía policial es la fundamental, pero también la cabeza evitando que dicha organización recabe apoyos sociales, y una ayuda por parte de la gente que desea dialogar con esos apoyos sociales no viene nada mal. El caracter dialogante es premiado por las sociedades que desean vivir en paz y normalidad, visto está que cuando Carod Rovira se reunió en Perpignan con ETA para hablar de paz sus escaños en el Congreso de los diputados para las siguientes elecciones españolas se vieron sumamente reforzados, de un modo democrático (pasaron de tener 1 escaño a tener 7 u 8, no recuerdo la cifra exacta), con lo cual está claro que la sociedad quiere soluciones dialogantes. Otra cosa diferente es , y en ello estoy de acuerdo, que la experiencia nos dice en las conversaciones ó negociaciones con ETA ésta se sigue burlando de sus interlocutores, y trata de dejarles en evidencia, ó de engañarles, ó rompe las conversaciones cuando no consigue exactamente lo que quiere, eso es algo característico de ETA, los cerrados son ellos.
Pero no es criminal intentar el diálogo con ellos, yo personalmente no lo haría porque sé muy bien que no son de fiar, ni de lejos. tenemos el caso del exgobernador civil de Guipúzcoa Jauregui que pasando unos pocos días en el País Vasco (vivía ya en EEUU) se había reunido con un determinado cargo de HB, para hablar de soluciones presumiblemente. En esos días ETA lo asesinó en la calle, mientras tomaba algo en un bar, y no era mucha la gente que sabía que estaba pasando unos días en el País Vasco.
Por otro lado, y barriendo para casa, es sumamente productivo que ETA se reuna con gente que quiere dialogar con ellos, porque genera unas buenas posibilidades de realizar operaciones de espionaje y seguimiento de terroristas, como sucedió cuando la reunión de Carod Rovira. Qué mejor para los servicios secretos que tener constancia de los movimientos de líderes políticos favorables al diálogo por si se producen encuentros entre estos y gente del entorno de ETA, no?
Hay que construir una España más segura pero no menos libre, cierto es que sin seguridad no hay libertad, pero también que sin libertad parte de la seguridad se transforma en opresión.

