... Viene del anterior.
Junto con ellos se encontraban otros grupos (Brigadas revolucionarias 1920, etc.) de resistencia anti-ocupación, en algunos casos integrados por miembros del antiguo ejército iraquí que se mantuvieron leales a Saddam Hussein, algunos de carácter islamista, como también otros de carácter puramente nacionalista (Partido árabe socialista de la resurrección (“Ba-ath”)-1). (-1Se ha utilizado como fuente la pág. web oficial de las fuerzas de la coalición multinacional http,://
www.mnf.iraq.com) . Entre ellos destaca “Al Jaysh Al-Islam” (Ejército islámico de Irak (IAI)), grupo yihadista suní, también de carácter nacionalista, al que se le atribuyen múltiples ataques contra las fuerzas de la coalición y en abierto enfrentamiento con “Al Qaeda”.
Algunos de esos grupos han sido total o parcialmente neutralizados, se han transformado o participaron en diálogos con representantes del Gobierno iraquí para unirse al proceso político y de reconciliación nacional, lo mismo que también estos años han aparecido otros nuevos grupos insurgentes. En Enero de 2005 las declaraciones a la Agence France Presse del General Mohamed Abdullah Shahwani, entonces Director del Servicio de Inteligencia Iraquí. la insurgencia la compondría un núcleo de aproximadamente 40.000 combatientes activos, además de un total de más de 200.000 colaboradores, entre combatientes ocasionales o aquellos que aportarían información, logística, alojamientos, etc. A estos grupos de la insurgencia, en constante flujo, se habrían unido, aproximadamente unos 1000 jihadistas- (Fuente The International Institute for Strategic Studies de Londres, citado por
www.globalsecurity.org/) extranjeros pero que contribuyeron a dar una percepción sumamente dramática e impactante de estos actores de la insurgencia por el significado en sí mismo del fenómeno y por las características extremas, en muchos casos, de sus acciones, convirtiéndose por ello en un objeto de atención prioritario desde el punto de vista de la lucha contra la insurgencia.
En el curso de dichas investigaciones la Policía detectó la existencia de una casa ubicada en la calle San Francesc núm. 20 de la localidad de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), perteneciente a la Asociación Cultural Islámica TAJDID, y cuya finalidad era dar alojamiento temporal a musulmanes que no dispusieran de otro lugar de residencia, y que en aquel momento estaría habitada por personas sospechosas de estar vinculadas con la referida red. Por ello, esta casa fue objeto de continuas vigilancias policiales, llevadas a cabo por varios grupos, tanto personal como electrónicamente, durante gran parte del año 2004 y hasta junio de 2005.
Se trataba de un inmueble de dos plantas, en un gran estado de deterioro y con unas muy deficientes condiciones de habitabilidad, sin electricidad ni agua corriente, como tampoco dotada de ninguna clase de comodidad ni mobiliario, donde, no obstante, habitualmente pernoctaban e incluso hacían su vida cotidiana un número de habitantes no inferior a la decena, no siempre las mismas, aunque durante el periodo señalado se mantuvo un núcleo o grupo más o menos fijo de personas, fuertemente ideologizadas, impregnadas en las concepciones más radicales del Islam, que aparte de enaltecer y glorificar estas ideas, trataban de propagarlas, imbuyéndolas en otros y convencerles de la necesidad de practicar un “yihad” violento allí donde su concepción de la fe musulmana o los quienes la practicaran fueran atacados. Estos planteamientos les llevaron a dar alojamiento y apoyo a varios de los huidos de los atentados ocurridos en Madrid el 11 de marzo de 2004 y de la posterior explosión del piso de la calle Martín Gaite de Leganés.
El apoyo no sólo fue meramente ideológico o moral, ni de forma episódica, sino que fue funcional y abarcó a dar alojamiento y asistencia económica continuada, actuando a modo de estructura de apoyo en los planes de huida, para evitar la captura de los intervinientes en los atentados de Madrid, y permitirles llegar a Irak, para allí poner fin a sus vidas en una acción probablemente de carácter suicida.
Esta vivienda era conocida con el nombre de “AL KALAA” (fortaleza).
Entre las personas alojadas en “AL KALAA” y que formaban la descrita estructura se encontraban el ya condenado por Sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo de fecha 17 de julio de 2008 por dichos hechos Mohamed LARBI BEN SELLAM, como también los acusados SAMIR TAHTAL, KAMAL AHBAR. Entre los huidos, miembros del grupo terrorista al que pertenecían los autores materiales de los atentados ocurridos en Madrid, que recibieron el referido apoyo, estában Mohamed Afalah, Daoud Ounane, Said Berraj, Othman del Mouhib, y Abdelilah Hriz (éste había sido condenado por el Tribunal de Rabat -Marruecos) en Sentencia de fecha 18 de diciembre de 2008, a la pena de 20 años de prisión por su participación en los atentados del 11 de marzo de Madrid). Todos ellos pasaron en diversas fechas por la casa “AL KALAA” y permanecieron allí por un tiempo indeterminado, ocultos a la policía; como también siguieron recibiendo apoyo económico por parte del grupo a través de SAMIR TAHTAH, una vez éstos se encontraban fuera de España, como ocurrió en el caso de Mohamed BELHADJ cuando estuvo en Bélgica y le fue remitido dinero a través de Hammad LAHSINI, lo mismo que con MOHAMED AFALH a través de SAADUM RAMADAM durante la estancia de aquél en Turquía, detenido en un centro de detención como consecuencia de estar indocumentado tras ser detenido con un pasaporte falsificado.