La literatura de espías contemporánea no es lo que era desde que existe internet al alcance de la gente, los teléfonos móviles, incluso los satelitales, y desde luego desde la caída del murete de Berlín.
A ver si me leo ese libro.
Hay dos circunstancias que frenarían en la realidad ese hecho de ficción, drásticamente: 1.el país vasco no ha sido nunca una región independiente que haya sido anexionada u ocupada por el resto del estado, su historia está estrechamente ligada a la española, sin duda, pese a lo cuál es innegable una cultura autóctona que coexiste con la hispana. 2.no se da la circunstancia de que la ciudadanía, por su evolución en el tiempo, del país vasco, tenga un sentimiento que le lleve a querer la independencia (como hecho nuevo, no como recuperación de algo pasado, porque esa independencia no se conoció en sí, se conocieron unas dispersiones de pobladores, y unos reinos cambiantes en épocas de conquistas y reconquistas) en un porcentaje de mayoría aplastante, muy generalizada, del orden del 90% de auténticos independentistas, como puede haber pasado en Kosovo. Eso no se ha dado, ni de forma natural, ni se le ha permitido a la mafia de ETA que lo consiga por la vía del terror, ni al PNV que lo consiguiera por el efecto péndulo de escapar de una dictadura creando otra cultural, no les salió bien.
La pregunta es, ¿llegará la población vasca a ser un 90% independentista lejos de vías de terror e imposición? no tengo la bola de cristal, pero me temo que no llegaremos a ser tan retrógrados, a no ser que nos subamos de nuevo a las ramas de los árboles, claro.

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