La ha habido ZULU, el fin de semana pasado en Vitoria-Gasteiz hubo daños en cristales de alguna sucursal bancaria y quema de contenedor de reciclaje de cartón, obviamente son del entorno radical, pero ahora mismo ETA tiene tantas dudas de que esa estrategia le beneficie, y de que esa kale borroka ejerza de su cantera natural de renovación, que no lo he considerado una respuesta de ETA a las detenciones. La respuesta de ETA pretendería ser de mayor calado, si considera que puede hacerla.
La estrategia con la kale borroka en otro tiempo fue que a falta de acciones terroristas típicas de ETA, se realizaban algaradas callejeras y destrozos para compensar. Todo aquello estaba orquestado por ETA-BAtasuna en una organización muy medida y significó toda una forma de unir a los militantes hacia la lucha violenta. La ley y las fuerzas de seguridad se trabajaron mucho esa técnica de ETA, y pudieron estudiar así muy bien a la ETA de los 90, la que flojeaba y renació en la siguiente década tras la tregua del pacto de Lizarra-Garazi.
Las algaradas de kale borroka son ahora un hecho aislado, un problema para ETA, le ha supuesto a Batasuna, antes incluso que las sentencias de ilegalización, un mazazo enorme por la vía de la responsabilidad subsidiaria, económica. Sólo el dinero que se le empezó a retener a Batasuna de lo que le correspondía legalmente del estado como partido político, para empezar acubirr los daños de la kale borroka de los 90, le hizo tanto daño como el que las ilegalizaciones haya ido cortando poco a poco el grifo.
Sí, en el buen sentido de la palabra, vamos a esperar que no suceda nada, pero en el sentido práctio e inteligente, sí esperamos que ETA actúe mientras les queden fuerzas y dinero a los que pretenden todavía vías violentas. Pero están cayendo a marchas forzadas.
El episodio de la gasolinera despertó en mí la alegría de que pudiera estar relacionado con la falta de liquidez de algún comando, aunque se ha verificado que no tenía esa relación, pero están en la cuerda floja con el dinero, y no les creo lejos de serias restricciones económicas, hay que conseguir que lleguen a esa situación, por todos los medios posibles en la ley y en la inteligencia aplicada a la sociedad hay que limitar su recaudación, como ha dicho el Presidente francés, donde más les duele, en la economía.
La extensión a la ciudadanía de la idea de que ETA está cada vez peor, genera impago de impuesto revolucionario en algunos empresarios, y como poco, retraso importante en el pago de quienes pretendan pagar. Un retraso en el pago, pagar no a la primera carta de extorsión, sino más adelante, argumentar bien argumentado a los enlaces de LAB especialmente que la cosa está muy mal, la crisis, y que va a tener que ir gente a la calle como sigan las cosas mal, y como nos andemos con tonterías, contribuye a estrangular las cuentas de ETA. Es una labor paulatina, pero de la que se verán los resultados.
No tardarán en caer varias estructuras de ETA en materia económica y de tecnología y logística
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