Publicado: 07 Mar 2008 01:18
Llaman en nombre de ETA, indican la amenaza, y cortan lo más rápido posible. Si existen dificultades para localizar el artefacto, y éste es verdadero, y tienen constancia de que éste pueda no haberse localizado, insistirían si les es posible (una falsa amenaza no traería consigo la insistencia para localizar mejor el artefacto). Fuera aparte que hayan colocado algúnmecanismo trampa para cazar artificieros, eso se debe suponer que siempre existe, para mayor seguridad de los mismos, aunque la mayor parte de las veces no exista (porque es más complejo de preparar).
Intervenir las comunicaciones telefçonicas precisa de orden judicial, y éstas suelen ir referidas a determinados intervalos de tiempo concretos, de cara a una investigación concreta. La mera sospecha ó suposición de que GARA ó cualquier otra empresa u organización es amiga de ETA no es válida para mantener una interceptación permanente de las comunicaciones telefónicas. Antes del control judicial de las acciones de espionaje interior realizadas por el CNI (CESID previamente) se "tapaban" esas dificultades con escuchas no autorizadas, realizadas con pericia y aprovechamiento de cuantos recursos físicos pudieran tenerse en cercanía de sedes del entorno de la izquierda abertzale. Los medios tecnológicos han mejorado mucho también desde esos tiempos alegales, y la infiltración de personal en puntos clave del entramado del MLNV.
Si en GARA se recibe un aviso de bomba, se van a quitar rápidamente la patata caliente de las manos, porque sólo les podría traer problemas el no hacerlo así. EL hecho de que en GARA pueda haber personal plenamente perteneciente a ETA seguro que no sería para producir algo así como los avisos de atentado propiamente, sería quemar a alguien para una labor insignificante, demasiadas comunicaciones internas dentreo de ETA; másbien se trataría de personal verificador de que las cosas en GARA van como deben ir, ó tratar de localizar algún infiltrado trabajando en el periódico.
Intervenir las comunicaciones telefçonicas precisa de orden judicial, y éstas suelen ir referidas a determinados intervalos de tiempo concretos, de cara a una investigación concreta. La mera sospecha ó suposición de que GARA ó cualquier otra empresa u organización es amiga de ETA no es válida para mantener una interceptación permanente de las comunicaciones telefónicas. Antes del control judicial de las acciones de espionaje interior realizadas por el CNI (CESID previamente) se "tapaban" esas dificultades con escuchas no autorizadas, realizadas con pericia y aprovechamiento de cuantos recursos físicos pudieran tenerse en cercanía de sedes del entorno de la izquierda abertzale. Los medios tecnológicos han mejorado mucho también desde esos tiempos alegales, y la infiltración de personal en puntos clave del entramado del MLNV.
Si en GARA se recibe un aviso de bomba, se van a quitar rápidamente la patata caliente de las manos, porque sólo les podría traer problemas el no hacerlo así. EL hecho de que en GARA pueda haber personal plenamente perteneciente a ETA seguro que no sería para producir algo así como los avisos de atentado propiamente, sería quemar a alguien para una labor insignificante, demasiadas comunicaciones internas dentreo de ETA; másbien se trataría de personal verificador de que las cosas en GARA van como deben ir, ó tratar de localizar algún infiltrado trabajando en el periódico.