Ojo al párrafo final sobre la "discreccion y reserva", que se dice en una rueda de prensa del Director en la Sede del Centro, y sabiendo las portadas y artículos mas filtraciones autorizadas o no que iba a traer.
TEXTO DE LA COMPARECENCIA DEL SECRETARIO DE
ESTADO DIRECTOR DEL CNI, ALBERTO SAIZ, ANTE LOS
MEDIOS DE COMUNICACIÓN, EL 24 DE JULIO DE 2007
Buenos días a todos y todas:
Sé que no es muy habitual que el director de un Servicio de
Inteligencia convoque a los medios de comunicación para hacerles
partícipes y, a través de ustedes a todos los ciudadanos, de una
información, pero, en esta ocasión he considerado que era
necesario hacer una excepción.
Esta excepción obedece a varias razones. Entre ellas, debo señalar
que se trata de un asunto de importancia que afecta exclusivamente
al Centro Nacional de Inteligencia y que, dada su trascendencia, se
debe conocer públicamente. Por ello, y para evitar en la medida de
lo posible especulaciones y rumores infundados que pudiesen
afectar al CNI y a su personal o dañar su buen nombre y prestigio,
prefiero ser yo quien les traslade esta información.
Como ustedes comprenderán y por razones obvias de seguridad,
les informaré con toda la claridad posible y hasta los límites que me
imponen la obligación de reserva y confidencialidad, reguladas en
la propia Ley reguladora del CNI y la Ley de Secretos Oficiales.
Tras estas pequeñas aclaraciones y sin más preámbulos les quiero
informar de que tras dos años de una complicada y exhaustiva
investigación que ha culminado con éxito, ayer fue detenido en
Tenerife, el exmiembro del CNI, Roberto Flórez García, quien ha
sido puesto a disposición judicial por un presunto delito contra el
artículo 584 del Código Penal.
En concreto y según las informaciones disponibles, Flórez reveló a
cambio de compensaciones económicas información clasificada del
Centro Nacional de Inteligencia a un servicio de inteligencia
extranjero desde diciembre de 2001 y hasta febrero de 2004, fecha
en la que causó baja en el Centro, a petición propia.
La detención de Flórez y su puesta a disposición judicial ha sido
posible gracias a los resultados obtenidos en una investigación
interna que yo mismo, en mi calidad de Secretario de Estado-
Director del CNI, ordené que se pusiera en marcha en julio de 2005,
ante una serie de indicios que me hicieron sospechar que se habían
producido o se podían estar produciendo fugas de información
hacia el exterior sobre algunas de nuestras actividades.
De hecho, en junio de 2005, analizando un suceso acaecido en el
ámbito de la contrainteligencia, decidí realizar una pequeña
investigación retrospectiva sobre otros sucesos que se produjeron
en los años 2002 y 2003.
La conclusión obtenida de esta investigación fue que todos estos sucesos convergían y que, en
realidad, se convertían en sólidas sospechas de que podíamos
haber sido infiltrados por un servicio de inteligencia extranjero.
Ante estas evidencias, ordené la constitución de un equipo de
investigación específico para determinar si estas sospechas eran
ciertas, y en ese caso, encontrar al autor o autores de estas
filtraciones y, sobre todo, delimitar los daños causados, esto es,
conocer la información, documentación, etc. sustraída ilegalmente y
puesta en conocimiento del servicio extranjero.
Esta investigación interna, que ha sido muy difícil y compleja, ha
permitido encontrar elementos suficientes para poder acusar a este
individuo. Por ello, el Centro decidió poner este asunto en
conocimiento de la Justicia, al considerarlo constitutivo de delito.
Son ahora los jueces, tal y como debe ser en un Estado
democrático y de Derecho, quienes han determinado su detención y
quienes decidirán sobre su enjuiciamiento.
La detención de Flórez es un logro y un éxito muy importante para
el CNI, pues demuestra que hemos tenido gran determinación para
afrontar e investigar un problema ocurrido entre los años 2001 y
2004, hemos sido eficaces en su resolución y además hemos
adoptado todas las medidas pertinentes para mejorar nuestra
seguridad.
Pero además, y estoy muy satisfecho por ello, hemos sido capaces
de hacerlo en un tiempo prácticamente récord y si a alguno de
ustedes dos años de investigación les parece mucho, les
recomiendo que relean algunos de los casos más famosos relativos
a hechos similares que han vivido otros servicios de inteligencia,
que han estado infiltrados, en ocasiones, hasta veinte años.
En este sentido, deseo señalarles que la investigación interna
realizada por el Centro Nacional de Inteligencia ha sido muy
compleja por las características de la misma. En primer lugar, la
dificultad ha radicado en el propio origen de las filtraciones, ya que
fue el propio Flórez quien ofreció sus servicios en diciembre de
2001. Esto quiere decir que él no fue captado por el servicio
extranjero, (lo que suele ser más fácil de detectar) sino que fue una
decisión voluntaria suya a cambio de contraprestaciones
económicas.
Y en segundo lugar, la investigación se ha tenido que realizar con
todas las cautelas y discreción necesarias, tanto fuera como dentro
del Centro, para evitar que se pudiesen destruir rastros y pruebas
de sus actuaciones, así como para evitar cualquier acto que le
pudiese alertar a él o al servicio de inteligencia implicado.
Junto a ser capaces de llevar a buen puerto esta investigación,
nuestra máxima preocupación durante este tiempo ha sido delimitar
claramente el daño ocasionado por estos hechos. Al respecto, les
puedo asegurar que sus revelaciones, afortunadamente, no han
afectado en ningún momento a la seguridad de España, ni de su
Gobierno o Instituciones, ni tampoco de otras organizaciones o
administraciones, como la Unión Europea o la OTAN, en las que
nuestro país participa.
No obstante, debo señalar que las informaciones facilitadas
presuntamente por este individuo, lógicamente, sí han causado
daños internos en el centro, fundamentalmente en los ámbitos
relativos a nuestros procedimientos, estructuras internas,
identidades de algunos miembros y algunas actividades
informativas en materia de contrainteligencia que estaban en
marcha durante esos años, diciembre 2001-febrero 2004.
Aunque evidentemente los daños ocasionados al Centro Nacional
de Inteligencia han sido importantes, puedo asegurar que éstos ya
se han repuesto al máximo, ya que desde que se inició la
investigación hemos ido introduciendo toda una serie de cambios y
modificaciones en nuestros procedimientos, actuaciones y
mecanismos de seguridad.
Asimismo, aunque los datos obtenidos fueran útiles para el servicio
de inteligencia extranjero beneficiario de la información en su
momento, en la actualidad son de interés menor, tanto por los
cambios introducidos en nuestra organización desde que me hice
cargo de la Dirección del Centro, como por el propio paso del
tiempo.
Junto a estas modificaciones, debo señalar que hemos puesto en
marcha nuevas y numerosas medidas de seguridad para intentar
evitar todos los riesgos posibles de cara al futuro.
No obstante, debo señalar que, a pesar de todas las medidas
correctoras y el incremento de la seguridad, el riesgo cero no existe
y, de hecho, todos los servicios de inteligencia de nuestro entorno,
especialmente los grandes, los que cuentan con información
valiosa, han sufrido incidentes similares. Sirvan de ejemplo dos de
los casos más famosos, el caso Aldrich A. Ames, en la CIA, que
durante diez años proporcionó información valiosísima al KGB
(condenado a cadena perpetua en 1994) o el caso Robert P.
Hanssen, del FBI, quien durante 20 años trabajó para los servicios
rusos (descubierto en 2001 y condenado a cadena perpetua).
Por último, me gustaría señalar que si bien la existencia de un caso
de traición en el seno de un Servicio de Inteligencia constituye un
fracaso para toda la institución y pone de manifiesto la
vulnerabilidad del sistema frente a una agresión de este tipo, creo
que puedo afirmar con orgullo que el Centro Nacional de
Inteligencia ha actuado con responsabilidad, rapidez, eficacia y
transparencia, como corresponde a lo que considero que somos
actualmente un servicio serio, responsable, respetado por nuestros
colegas y que se trata como un igual con los mejores y más
potentes servicios secretos del mundo.
Insisto, si bien es cierto que entre 2001 y 2004 se produjeron fallos,
éstos nunca han comprometido la seguridad de España, ni de sus
intereses. Asimismo, hemos sido capaces de detectarlos,
investigarlos y neutralizarlos y, además, una vez detenido el
presunto autor de estos hechos para que este delito no quede
impune, hemos querido ser nosotros los que expliquemos a los
ciudadanos lo sucedido.
Para finalizar, quiero decirles que lo sucedido debe servir para que
todos nos sensibilicemos sobre las amenazas a las que nos
enfrentamos y seamos conscientes de que la discreción y la reserva
de un servicio de inteligencia no son un capricho, sino que son
fundamentales para salvaguardar la seguridad de España y de sus
ciudadanos.
Muchas gracias.