Como sabreis, Aralar se va a quitar de en medio por salirse de la línea del partido en un acto independiente con la firma de la ponencia de paz al trío pacifista (así en clave de opinión, ole tus huevos Aintzane, me alegra no haberme equivocado contigo

).
Parece que la reunificación de las izquierdas abertzales pasó ya por el rescate del ninguneo de EA a cambio de obtener marca legal por si acaso, y ahora por el hecho de que cualquier reunificación debe evitar que algún grupo fuerte reme por otra calle. Lograda la paz en Euskadi soy consciente de que tiene poco sentido que haya más de una izquierda abertzale, caben posiblemente sólo una izquierda abertzale y un centro-derecha abertzale, pero esta crisis trae consigo una reflexión doble:
-Aralar se resiste a ceder el mando totalmente a la IA radical reformada a tiempos de paz, y trata de hacer una demostración de poder. Al tiempo hace un guiño a que la paz debe tener unos tiempos y el hecho de que representantes de peso del partido hagan manifestaciones independientes antes de tiempo sobre la paz puede enfadar a los hermanos radicales, que pueden romper la baraja, aunque se vean muy fastidiados si lo hacen.
La cuestión es que esto, pasando factura electoral a Aralar, puede convertirse en su ninguneo. Lástima que la posición del trío pacifista es compleja a efectos de futuro político, vendría a darse la situación de que gente válida y honrada en el mundo político sufra un desgaste y un abandono de la política, porque a nivel de Euskadi ahora mismo es complicado realizar una nueva formación política de izquierda abertzale pacifista, el seguimiento electoral no sería suficiente para consolidar ese movimiento, siempre y cuando se mantenga la trayectoria hacia la paz del mundo de ETA.
El caso es que las riendas de la izquierda abertzale están ya totalmente en Batasuna de forma oficial con estas historias, sólo se me ocurre decir que espero que sea para lograr la paz definitiva.