La Guardia Civil revela que servicios secretos de países que fomentan el terrorismo financian grupos en España
Informes de 2003 señalan que Rabat se sirve de organizaciones islamistas para crear un clima "anti-español" en Ceuta y Melilla
Los Servicios de Información de la Guardia Civil recogen en informes fechados en junio de 2003, a los que ha tenido acceso Europa Press, que los servicios secretos de países que fomentan el terrorismo internacional financian en España a asociaciones de "españoles islamizados" que aparentemente tienen un carácter exclusivamente religioso.
Este apunte se recoge en uno de los informes remitidos por la Subdirección General de Operaciones del Instituto Armado a la Secretaría de Estado de Seguridad que, a su vez, los ha facilitado a la Comisión de Investigación parlamentaria de los atentados terroristas del pasado 11 de marzo.
Así, en un informe del 26 de junio de 2003 con motivo de la Operación Paso del Estrecho de ese año, en el capítulo de riesgos "de intensidad media", se asegura: "No debemos olvidar la frecuencia con que nos encontramos en determinadas asociaciones islámicas de españoles islamizados, cuya actividad, aparentemente con fines exclusivamente religiosos, está sin embargo financiada por representantes de Servicios de Información de países vinculados directamente con la exportación, patrocinio y fomento de la actividad terrorista".
Los Servicios de Información de la Guardia Civil consideraron un punto de inflexión en la amenaza del terrorismo islámico contra España los atentados cometidos en Casablanca en mayo de 2003 y, a partir de ahí, comenzaron a fijar las fuentes de riesgo, por una parte el fenómeno de la inmigración y, por otro, la presencia de mezquitas y asociaciones islamistas en territorio español.
Estos informes, redactados con motivo de la proximidad de acontecimientos que implicaban un potencial peligro (Vuelta a España, vacaciones de la Familia Real, Operación Paso del Estrecho, etc.) van alertando del riesgo creciente del integrismo islámico para España y con fecha de 26 de junio de 2003, en uno de ellos se citan los atentados en la ciudad marroquí y las declaraciones del 'número cuatro' de Al Qaeda, Tawfiq Bin Attash, en las que situaba a España al mismo nivel de Estados Unidos y Reino Unido "no ha hecho más que confirmar a España como objetivo de los terroristas".
MEZQUITAS E INMIGRACIÓN.
Así, en las "causas de riesgo", el informe apunta en dos direcciones: Argelia y el conflicto palestino-israelí. Y entre los factores que aumentan ese riesgo cita la inmigración y las mezquitas y asociaciones. En cuanto al primer fenómeno, asegura que la marginación y pobreza en la que viven grandes bolsas de población se ha convertido en "caldo de cultivo idóneo para la propagación del islamismo radical en todas sus facetas".
El aumento de la población inmigrante, señala el informe, desemboca en el incremento de lugares de culto en territorio español, y éstos, a su vez, son aprovechados por los integristas como lugares de captación, fuente de financiación de grupos radicales, proselitismo y distribución de propaganda.
Ese mismo mes de junio de 2003, la Guardia Civil, en otro informe, ya señala mezquitas de localidades concretas: La Mojonera (Almería), Tudela (Navarra), Santa Bárbara (Castellón), Ruzafa (Valencia), la de Mayid Al Nuur (Sevilla) y la de Leganés (Madrid).
CLIMA "ANTI-ESPAÑOL" EN CEUTA Y MELILLA.
En ese informe se habla del "clima hostil anti-español" en Ceuta y Melilla y, aunque éste ya se había mencionado en escritos anteriores, los agentes de los Servicios de Información del Instituto Armado realizan un comentario que vincula a organizaciones radicales islámicas con las autoridades marroquíes, que tradicionalmente han parecido reprimir duramente sus actividades. "Este clima está inducido, bien por grupos islamistas marroquíes, o bien por el propio Reino alauita, a través de las organizaciones citadas (de carácter islamista y que rondan las setenta en número)", afirma el documento.
"En éstas (las asociaciones) han sido identificados líderes, claramente pro-marroquíes, que incluso designan directamente a los imanes de determinadas mezquitas. Estos imanes se encargan de materializar la labor de proselitismo pro-marroquí entre los asistentes a actos religiosos", continúa el informe.
EVOLUCIÓN DESDE 2001.
En los informes del Instituto Armado, que se inician en mayo de 2001, se observa una evolución de la amenaza integrista para España sin mayor novedad hasta los atentados del 11 de septiembre. A partir de ahí, se señala la intervención en Afganistán y se comienza a hablar de grupos de riesgo, divididos en células de Al Qaeda, terroristas espontáneos y los que, finalmente, parece que atentaron el 11 de marzo en Madrid: "Células adscristas", que proceden del norte de Africa y aunque no forman parte de la estructura orgánica de Al Qaeda, pueden actuar en su apoyo o inducidos por la 'Yihad'.
A partir del verano de 2002 se comienza a señalar a España como base logística del terrorismo islámico y se señalan diferentes grupos, aunque entre ellos no figura el Grupo Islámico de Combatientes Marroquíes (GICM), única banda terrorista a la que las autoridades españolas han hecho explícita mención por su posible relación con el 11-M.
Ya en el año 2003 se identifican las comunidades autónomas donde se han detectado células de apoyo a los terroristas islámicos (Madrid, Aragón, Cataluña, La Rioja, Navarra, Murcia, Comunidad Valenciana y Andalucía) y las labores que realizan: Reclutameinto, falsificación de documentos, lugar de tránsito y cobertura de terroristas y envío de material electrónico a Argelia y Chechenia, entre otros.
En esos informes de 2003 también aparece mencionada la posibilidad de que se atente en España, pero contra intereses estadounidenses, como la base de Rota, la embajada en Madrid o el edificio de alguna empresa significativa