El SECED 1972-1977

Servicio Central de Documentación SECED

Servicio Central de Documentación (1972 - 1977)

En 1971 se empieza a trabajar en un plan de reestructuración de la OCN que depende directamente de Carrero Blanco, y que concluye con la creación del Servicio Central de Documentación  SECED. A lo largo de este proceso quedan completados los campos de actividad a los que se van dedicar en el futuro, haciéndose especial hincapié, en el sector sindical.

San Martín sitúa en el 9 de diciembre de 1971 cuando recibe el siguiente comentario de Carrero Blanco: "Tanto el ministro del Ejército como el jefe del Alto Estado Mayor dicen que el servicio cuenta con los mejores oficiales. Usted se ha llevado lo mejor de los mejor", lo que muestra la creciente atención que va recibiendo su servicio en diferentes instancias. San Martín se muestra orgulloso de ello y de cómo trabaja la hasta entonces conocida como OCN, y aprovechando todas estas circunstancias empieza a presentar nuevos planes de reestructuración que pretenden contar con una especie de Centro de Información y Documentación (CIDOC) que bajo la dependencia directa de Presidencia del Gobierno, sea la ventana abierta de una organización oculta "o la parte visible de un iceberg", finalmente el 22 de enero de 1972 Carrero Blanco da el visto bueno a la estructura solicitando a San Martín que continué encabezando el proyecto, y el 3 de marzo por el Decreto 511/1972 se establece la dependencia directa del ministro subsecretario de la Presidencia del Servicio Central de Documentación, cuyo jefe tiene la categoría de director general.

Funciones:

Su misión consiste "en realizar y difundir informes y estudios, prestar asistencia técnica y coordinar la documentación en relación con la protección de materias clasificadas, así como cuantas funciones asesoras le encomendara el ministro subsecretario". Los campos de actividad están divididos en tres sectores: educativo, laboral y religioso-intelectual.

Organización:

El SECED esta integrado por las secciones de régimen interior, de estudios e informes, y de coordinación y enlace. La estructura de esta organización se apoya en dos divisiones: la de información y la de operaciones. Existen además el gabinete de acción psicológica, el departamento de asuntos especiales y la secretaría general, que es el estado mayor del servicio y al mismo tiempo el órgano receptor de la información abierta, su estructura era la siguiente, toda bajo el mando de un Director General:

Secretaria General
Área de Régimen Interior
Área de Estudios e Informes
Área de Coordinación
Delegaciones Provinciales
División de Información
Departamento de Documentación
Departamento de Investigación
Servicio de Intervención Policial
División de Operaciones
División de Exterior
Gabinete de Acción Psicológica
Departamento de Estudios Especiales


Sectores de Actuación
Laboral
Educativo
Religioso - Intelectual

La organización periférica, a final de 1973, comprende doce delegaciones regionales y siete subdelegaciones provinciales adscritas a otras respectivas cabeceras de delegaciones regionales. Además cuenta con delegaciones y oficinas de enlace en varios departamentos ministeriales.

Personal:

En total el SECED, según San Martín, se integra por doscientas personas (incluido el personal auxiliar), unos cinco mil colaboradores, de ellos unos dos mil directos.

En opinión de San Martín el SECED "no se trataba, como se ha dicho, de un equipo cuyos componentes eran de ideología de "extrema derecha" sino de un grupo de personas, jóvenes en su mayoría, con bastante buena preparación intelectual y sin ningún prejuicio sobre una evolución ordenada y seria para el régimen". A partir de 1972 el SECED empieza a relacionarse con todo tipo de grupos políticos clandestinos, legales, con grupos económicos, con todo tipo de personas que con el paso de los años son los que constituyen la clase política de la nueva etapa.

Operaciones:

El SECED trabajo fundamentalmente en encauzar la agonía del régimen y la futura transición, y en la lucha contra el terrorismo.

El archivo JANO -el Dios de las dos caras-, el servicio consideraba necesario la creación de un archivo de todos los personajes que tuvieran interés de cara al futuro. La filosofía no es controlar a la gente "peligrosa", sino todo lo contrario, la prueba es que si hay unas ocho mil fichas de personas, quizás unas doscientas pueden calificarse como de gente "no deseable". La filosofía es tener hasta el último detalle de las personas que tienen algún peso en España, ya sea en lo económico, o en lo social, y tener de ellos sus hojas de vida actualizadas, y todos los recortes de prensa publicados. El objetivo es saber más que nadie de las personas que luego puedan ser elegibles para desempeñar puestos políticos. De esta lista siempre destacan a unos cincuenta que los tienen siempre localizados, por si desde las instituciones se pide un nombre para cubrir un puesto con un perfil determinado proveerlo con rapidez y eficacia.

La operación PROMESA, en la que está participando sobre todo Javier Calderón (que luego seria secretario general y director del CESID), supone además contactar con esas personas, con "promesas", e incluso impulsarlas. Se trata de contactar con los grupos políticos que van a participar en la transición.

El SECED a partir de entonces prepara el camino a la transicion: al preparar con tiempo la muerte de Franco, a través de la operación LUCERO, tratando de ofrecer claridad y transparencia; asesorando en la coronación del Rey, lo que lleva por nombre operación ALBORADA; colaborando para traer a Tarradellas desde el exilio, o publicando el documento que lleva por título "Ventajas e inconvenientes de la legalización del partido comunista", donde se apuesta por la legalización de este partido.

La Operación LOBO (de actualidad, pues se estrena película y hay libro), consistió en infiltrar a un topo en la organización terrorista que llego a asumir la jefatura de infraestructuras de ETA que provoco la caída de mas de 150 miembros y colaboradores de la banda.

* Extraído de la tesis doctoral: "El regreso a los cuarteles: militares y cambio político en España (1976-1981)", de Carles Barrachina Lisón, que se encuentra publicada en la Web de RESDAL.