La OCN 1968-1972

Organización Contrasubversiva Nacional OCN

Organización Contrasubversiva Nacional (1968 - 1972)

El SECED se origina a partir de los movimientos estudiantiles de 1968 que llevan inquietud al Régimen, y motivan ante la petición del ministro de Educación Villar Palasí ("apoyo técnico para evitar que la subversión en los medios universitarios colocara al régimen en una situación similar a la que el mayo francés situó a De Gaulle"), que se escogiera al comandante José Ignacio San Martín, un oficial ultraconservador para organizar un servicio de información que explicase lo que sucedía en las universidades. Éste servicio recibe internamente un poco más adelante el nombre de Organización Contrasubversiva Nacional (OCN) sus funciones iniciales eran:

  • Asesorar al ministro en materia informativa, actuando como su estado mayor en dicho campo.
  • Coordinar a los elementos dependientes del Ministerio que tuvieran funciones análogas (por ejemplo bedeles procedentes de la Guardia Civil).
  • No implicar para nada al Alto Estado Mayor.
  • Obtener datos por medio de la captación de informadores y de la infiltración de agentes propios.
  • Localizar un local aislado para trabajar.
  • Apoyo documental a través del Negociado de Interior del Alto.
  • Relacionarse con el Alto Estado Mayor a través del jefe de operaciones de la Sección de Inteligencia.

El 30 de noviembre de 1968 se incorporan al servicio dos nuevos miembros, el primero para la formación y dirección de grupos de acción; y el segundo para el fomento de movimientos adictos y la acción psicológica. Todos ellos pasan en comisión de servicio a Educación, y se constituyen en el "Gabinete de enlace del señor ministro de Educación y Ciencia". Independientemente de esta relación a partir de finales de enero de 1969 las reuniones empiezan a ser también con Carrero Blanco, que se convierte en el verdadero impulsor del Servicio.

En marzo de 1969 se realiza un curso que permite seleccionar a catorce oficiales más. Según el mismo San Martín "transcurridos dos años desde la creación del servicio, disponíamos de una cuarentena de jefes y oficiales de los tres ejércitos, la mayoría en dedicación plena, aunque otros dedicados a trabajos de lectura y documentación serían adscritos en régimen de media jornada.

A pesar de este origen tan espectacular de apoyo y defensa al sistema, el Servicio tiene muchos problemas dentro del propio régimen: algunos por celos, otros por poder, los más serios los tiene con la propia Institución militar. Desde finales de 1970 se empiezan a mantener reuniones frecuentes en el Ministerio de Gobernación, que representado por el subsecretario Santiago de Cruylles trata de tutelar al servicio, sobre todo a partir de que la manifestación organizada el 17 de diciembre precipitara las cosas, porque algunas instancias importantes empiezan a darse cuenta de la fuerza que puede representar la organización que coordina San Martín. Esta acción se lleva a cabo como defensa al Régimen tras el proceso de Burgos. Se organizan cinco equipos de propaganda desde vehículos y cuatro en el metro repartiéndose quinientos mil panfletos de varios modelos distintos. Sin recabar la autorización de nadie, y sorprendiendo al mismo Carrero Blanco, que finalmente autoriza el acto en la Plaza de Oriente, según los cálculos de San Martín acuden unas quinientas mil personas, y que posibilita que Franco salga al balcón principal del Palacio de Oriente a saludar. Después de la manifestación Gobernación pide con firmeza la tutela del servicio.

A primeros de 1971 se redactan unas bases de reestructuración del servicio con arreglo a la fijación de nuevos niveles de responsabilidad: la creación de un órgano de coordinación, la necesidad de dedicación plena de todos los miembros al servicio, y la ampliación de los campos de actividad, no únicamente hacia los estudiantes universitarios, sino también hacia el mundo sindical y el sector religioso-intelectual.  También se acaba la redacción del Libro Rojo de la Subversión, que se trata de un estudio sobre el estado de las actividades contrarias al Régimen, y un análisis que pretende ser profundo sobre las causas de éstas y los fallos y deficiencias del sistema.

En 1970 la OCN contaba con unas 380 personas, militares, policías y guardias civiles y un numero indeterminado de colaboradores, en 1968 contaba con 200.000 pesetas, en 1969 se elevo a 10 millones, en 1970: 15 millones, en 1971: 24 millones, en 1972: 72 millones.

El 3 de marzo de 1972 la OCN, desaparece como tal, y sale a la luz publica con un respaldo legal, convertida en el Servicio Central de Documentación (SECED).

* Extraído de la tesis doctoral: "El regreso a los cuarteles: militares y cambio político en España (1976-1981)", de Carles Barrachina Lisón, que se encuentra publicada en la Web de RESDAL.