La Pagina de ASR

Los Profesores

Hay varias personas extrañadas porque en el apartado “Acerca del Autor”, digo algo así como “como manías, pues a los profesores de los cuales no tengo buen recuerdo y a muchos de ellos los pondría a tirar del arado que es para lo que están capacitados”.

Pues nada, habrá que dar una no explicación -si no más bien motivación-, en todo caso claramente subjetiva.

Como preámbulo, mi apreciación no es general, en el sentido de que a lo largo de mi vida educativa me encontrado con excelentes profesores (los menos) tanto en el plano humano, como profesional, en algunos casos solo profesional pero bueno el hecho de ser exigente no implica ser mal profesor.

Pero bueno a titulo de motivación usare solo mi etapa universitaria, hay que decir que no soy de los mas damnificados, me toco la etapa en la que los planes de estudio de derecho eran 5 años, yo hice la carrera en tiempo y forma y dudo que los suspensos en la carrera fueran más de 5, eso sí con una nota media de aprobado.

Primero: esto es España y por tanto aquí el que no tiene padrino no se bautiza, la endogamia es parte consustancial al nuestro sistema universitario y por tanto en lo que yo haya visto en mi carrera pues: el padre catedrático y los dos hijos profesores, el padre catedrático y un hijo y una sobrina profesores, hermanos que son profesores, etc… a lo que adicionalmente hay que sumar las afinidades políticas e ideológicas.

Habrá quien diga, eso se acabo ahora hay un sistema de “habilitación”, ya estando en vigor ese sistema, una profesora nos confeso que antes incluso de saber oficialmente que iba a ser parte de un tribunal para una plaza de profesor universitario, ya había recibido llamadas sobre el candidato “idóneo”.

Segundo: todo ello conlleva pasarse por el forro los principios de merito y capacidad y da como consecuencia casos surrealistas, en los que como en Los Simpsons les quitas el libro y no tienen ni puta idea, apuntes con faltas de ortografía, olvídate de que te resuelvan una cuestión, etc…

Esto da un doble resultado primero la mediocridad de nuestro supuesto sistema educativo superior, segundo perder a gente capacitada.

Tercero: la libertad de cátedra entendida como amparo de la arbitrariedad: lo típico que por la mañana suspendo a todo dios y por la tarde empiezo a aprobar, me acuerdo de una vez que fui a una revisión de un examen tipo test (ahí no hay margen de interpretación: o es correcto o erróneo), me habían suspendido pusieron suspenso en rojo, claro al sumar las puntuaciones el examen estaba de notable, es lo que pasa al poner las notas “a boleo” (lo malo es cuando hay más de 10 exámenes así).

En conexión con el apartado primero, a un compañero de curso hijo de profesor, de mi estilo (aprobado y gracias), le ponían notable en un examen en el que ni lo empollones aprobaban.

Cuarto: la libertad de cátedra entendida como amparo de la chulería, faltas de respeto, romperte el examen, menciones claras a que estas bajo su arbitrio, yo he visto como una profesora en este caso, hacia llorar a gente al humillarla.

Quinto: la liberta de cátedra como amparo de la dejadez total y absoluta a la hora de enseñar: un amigo mío que estudio enfermería en el año 2000, le ponía su profesora apuntes sobre el SIDA de los años 80, en los que se decía entre otras cosas “que no se conocían aun los mecanismos de transmisión”, nosotros en derecho le teníamos que decir a algún profesor que se habían modificado las leyes… en fin de vergüenza.

En fin, que tal como está la universidad española en general, mi confianza en ella es sencillamente NULA.

Son una minoría los profesores a los que me plantearía acudir en busca de dictamen o consulta, por sus conocimientos reales y efectivos.

Lo dicho hacer limpieza en materia de profesorado, engancharles a un arado y a hacer surcos para sembrar patatas, de lo malo serian productivos para el país.